Diego, su mamá, el suboficial Mayor Carlos Muñoz y la cabo Carolina Palma de Carabineros.
Diego Alonso llegó al mundo en circunstancias extraordinarias. Su madre, con contracciones desde las 4 de la madrugada, se vio atrapada en un taco kilométrico y con lluvia torrencial a la altura de Boca Sur, impidiéndole llegar a la clínica donde tenía agendado el parto.
La desesperación del padre, Cristian Muñoz, se convirtió en alivio al encontrar la ayuda oportuna en Carabineros. Al verlos dirigiendo el tránsito, Cristian pidió auxilio y uno de los oficiales se subió a su auto para asistir a su esposa mientras otro vehículo policial los escoltó hasta un consultorio de San Pedro.
Dos minutos después del ingreso al consultorio, a las 8:10 de la mañana, nació Diego. El pequeño pesó casi 3 kilos 900 gramos y midió 52 centímetros.
«Créame que si no hubiera estado Carabineros ahí, no sé qué hubiese pasado», expresó Cristian, conmovido y agradecido por la rápida acción de los uniformados. «Me las he llorado todas con mi señora, pero estoy muy agradecido porque estaban ellos ahí».
Los carabineros que participaron en este emotivo episodio fueron el suboficial mayor Carlos Muñoz y la cabo Carolina Palma. Ambos se mostraron felices y emocionados por haber podido ayudar a la pareja en este momento tan especial.
«Somos seres humanos, mi colega también es madre y se siente muy ligada a situaciones como ésta», señaló el suboficial mayor Muñoz. «Como Carabineros, estamos familiarizados con estos apoyos a situaciones de urgencias, pero es muy bonito y emotivo».
La cabo Palma, por su parte, agregó: «Uno sabe lo que se siente cuando está a punto de salir ese bebé y necesita ese apoyo porque es algo nuevo, no sabes qué va a pasar y tienes miedo, pero al momento que vas a ser mamá, sientes un amor incomparable».
Sin duda, la historia de Diego Alonso y su nacimiento en medio del tráfico es un recordatorio del valor de la solidaridad y la acción oportuna en momentos cruciales. Un agradecimiento especial a los Carabineros que, con su profesionalismo y empatía, hicieron posible un parto seguro y feliz para esta familia.
Así como Diego llegó al mundo en causas extraordinarias, sus familia espera que su vida también se desarrolle exitosamente.





