* La 15ª sesión de la Mesa de Coordinación Regional del Plan Lota reunió a autoridades, organismos públicos, academia y actores del territorio en torno a una agenda que articula la nominación del Conjunto Minero a Patrimonio Mundial, el rescate de monumentos en riesgo y la memoria de quienes forjaron la identidad carbonífera.
Con la convicción de que el patrimonio no se reduce a edificios y vestigios, sino que también habita en las historias de sus comunidades, Lota volvió a situar su legado carbonífero en el centro de la agenda regional. El 3 de noviembre se convocó la sesión N.º 15 de la Mesa de Coordinación Regional del Plan Lota, Hacia un Sitio de Patrimonio Mundial, instancia que articula esfuerzos para proteger un conjunto industrial, urbano y social de valor excepcional, y avanzar en su proyección internacional.
La jornada estuvo marcada por la participación del consejero regional Gonzalo Osorio; Eduardo Becker Molina, director (s) del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural en Biobío; Karen Muñoz Mardones, coordinadora del Plan Lota de esa dirección regional; Pamela Uriarte Lagos, gerenta del Circuito Lota; Mauricio Sánchez Faúndez, jefe del Departamento de Gestión de Proyectos de la Subsecretaría del Patrimonio Cultural; Javier Carrasco Eade, director de Arquitectura de la Seremi de Obras Públicas del Biobío; y Jorge Placencia, secretario técnico del Consejo de Monumentos Nacionales. También participaron representantes de la Municipalidad de Lota, de las universidades de Concepción y San Sebastián, del CFT Lota Arauco y el equipo del Archivo ENACAR.
El director (s) del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural en la Región del Biobío, Eduardo Becker Molina, asistió a la jornada y destacó la importancia de la sesión: “La decimoquinta sesión de la Mesa Regional del Plan Lota nos permitió revisar los avances de sus distintas líneas de acción, entre ellos la Evaluación Preliminar de la nominación del Conjunto Minero de Lota a Patrimonio Mundial, la recomendación satisfactoria del proyecto Pique Carlos 1 y 2 y la inscripción del Archivo ENACAR en el Registro Memoria del Mundo de la UNESCO. Estos avances reflejan la importancia de mantener un trabajo articulado entre las instituciones y la comunidad. Como Plan Lota, nuestro desafío es dar continuidad a estos procesos y avanzar hacia una recuperación patrimonial que fortalezca la identidad y el desarrollo de la comuna, con sus habitantes como protagonistas”.
La ruta hacia el reconocimiento internacional
El desafío de incorporar el Conjunto Minero de Lota a la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO concentró una parte sustantiva de la agenda. Uno de los hitos es la adjudicación del subsidio para el proyecto «Evaluación preliminar – Fase 1 proceso nominación Conjunto Minero de Lota», presentado por la Asociación Ciudadana de Patrimonio, Cultura y Turismo de Lota. Iniciado en abril de 2026, busca sistematizar antecedentes técnicos, históricos, territoriales y participativos producidos entre 2019 y 2026, conforme a las exigencias del proceso de nominación. Este trabajo reconoce que la legitimidad de una postulación patrimonial también se construye desde la comunidad. Por ello incorpora Diálogos Ciudadanos destinados a recoger memorias, saberes y valoraciones de habitantes de Lota. A esta línea se suma la evaluación del estudio de diagnóstico y Plan Maestro del Conjunto Minero, reingresado al Banco Integrado de Proyectos de MIDESO, y el aporte del proyecto ejecutado por Fundación CEPAS, que durante el primer semestre desarrolló talleres, visitas técnicas y actividades artísticas con comunidades educativas.
La coordinadora del plan Lota, Dirección regional Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Región del Biobío, Karen Muñoz Mardones, señaló: “La decimoquinta sesión de la Mesa Regional del Plan Lota nos permitió revisar los avances de sus distintas líneas de acción, entre ellos la Evaluación Preliminar de la nominación del Conjunto Minero de Lota a Patrimonio Mundial, la recomendación satisfactoria del proyecto Pique Carlos 1 y 2 y la inscripción del Archivo ENACAR en el Registro Memoria del Mundo de la UNESCO. Estos avances reflejan la importancia de mantener un trabajo articulado entre las instituciones y la comunidad. Como Plan Lota, nuestro desafío es dar continuidad a estos procesos y avanzar hacia una recuperación patrimonial que fortalezca la identidad y el desarrollo de la comuna, con sus habitantes como protagonistas”.
Monumentos en riesgo: de la planificación a las obras
La protección material del legado minero constituye otro frente prioritario. En el Parque Isidora Cousiño, el proyecto de restauración y habilitación de Casa Jacarandá dispone de aprobaciones del Consejo de Monumentos Nacionales y de la Dirección de Arquitectura del MOP; su tramitación contempla el permiso de edificación y el posterior ingreso a evaluación. En tanto, el proyecto de reparación y consolidación estructural del Pique Carlos 1 y 2 y sus cabrias cuenta con una Recomendación Satisfactoria actualizada, tras su reevaluación técnico-económica. La Central Hidroeléctrica Chivilingo, pieza singular de la historia de la electrificación, enfrenta el desafío de concretar obras de resguardo inicial: luego de tres licitaciones declaradas desiertas, la documentación de la mesa registra un cuarto llamado en curso. Para la Mina Chiflón del Diablo se definió una ruta que contempla diseño, obras de emergencia y futuras intervenciones estructurales; paralelamente, se trabaja en el diagnóstico y resguardo del Conservatorio de Plantas del Parque de Lota. La agenda incluyó igualmente el seguimiento de las obras de emergencia del Monumento Histórico Desayuno Escolar.
“La realización de esta nueva sesión de la Mesa de Coordinación Regional del Plan Lota reafirma la importancia del trabajo conjunto entre las instituciones públicas, los organismos técnicos y los actores vinculados a la protección de nuestro patrimonio. Como Circuito Lota, y desde nuestra responsabilidad en la administración de dos espacios tan emblemáticos como la Mina Chiflón del Diablo y el Parque Isidora Cousiño, valoramos profundamente estas instancias de coordinación, que permiten abordar los desafíos de conservación y avanzar en iniciativas concretas para su recuperación y puesta en valor. Ambos monumentos forman parte del Conjunto Minero de Lota, incorporado a la Lista Tentativa de Chile para su futura nominación como Patrimonio Mundial de la UNESCO, lo que representa una gran oportunidad, pero también una responsabilidad compartida. «Nuestro desafío es seguir fortaleciendo la protección de estos espacios, mantener viva la memoria minera y proyectar un turismo patrimonial sostenible que genere oportunidades para la comunidad», indicó Pamela Uriarte Lagos, gerente del Circuito Lota.
Archivo ENACAR: proteger los documentos de una época
La memoria escrita y documental también tiene un lugar central. El proyecto para habilitar la sede definitiva del Archivo ENACAR, en el ex Hotel Ángel de Peredo y Casa de Solteros, está en formulación de perfil. Su finalidad es crear condiciones adecuadas para conservar un acervo declarado Monumento Histórico. El equipo del archivo contempló informar sobre el procesamiento técnico, los rescates documentales realizados y los resultados de la postulación del fondo de la Empresa Nacional del Carbón (1902–2021) al Registro Nacional del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO; la tabla de sesión no consigna el resultado de esa postulación.
Una ciudad que se piensa desde su comunidad
El Plan Lota también aborda las condiciones urbanas y sociales necesarias para una conservación sostenible. Figuran entre sus líneas de trabajo la actualización del Plan Regulador Comunal, iniciada por el municipio en junio de 2026, y la elaboración de Normas de Intervención para la Zona Típica Sector Lota Alto, cuyo proceso considera una última instancia de participación ciudadana. En el sector Chambeque, un proyecto impulsado desde la Universidad San Sebastián promueve una gestión participativa del patrimonio industrial y de sus paisajes de ruinas. La dimensión educativa y de género amplía el relato sobre el carbón. Se contempló dar cuenta de materiales pedagógicos para docentes y estudiantes del CFT Lota Arauco, así como presentar la antología «Herencias del Carbón», surgida de talleres sobre memorias de mujeres e infancias. A ello se suman «Mujeres y vida comunitaria en Lota», iniciativa del Archivo Regional del Biobío y Memorias del Siglo XX, y «Chinchorreras de Lota», que busca rescatar los testimonios de mujeres dedicadas a recuperar carbón en el borde costero y proyecta una investigación para 2027.
Con desafíos aún abiertos en financiamiento, permisos, licitaciones y ejecución, la hoja de ruta patrimonial de Lota exige coordinación sostenida entre el Estado, las instituciones y la ciudadanía. El horizonte UNESCO representa una oportunidad de reconocimiento, pero también una responsabilidad mayor: que la conservación de los vestigios mineros avance junto con la transmisión de las historias de quienes dieron vida a la ciudad. Porque en Lota, el patrimonio no es solo lo que permanece en pie; es, sobre todo, aquello que una comunidad decide no olvidar.





