Ante objeción a su agenda de seguridad por Boric y Vallejo, Kast señaló: «La alternativa apoyada por otras autoridades fue derrotada en las urnas»

El Jefe de Estado, José Antonio Kast, defendió su agenda de seguridad tras los cuestionamientos del ex Presidente Boric y la ex ministra Camila Vallejo a la reforma constitucional que propone. Manifestó que «la alternativa que fue apoyada por otras autoridades fue derrotada en las urnas». De visita en la Región de Ñuble con ocasión del natalicio de Bernardo O’Higgins, el Mandatario enfatizó que «la libertad en Chile ha sido restringida por el crimen organizado, así como por malas políticas públicas, por la falta de decisión de autoridades en mucho tiempo, por el no respaldo a las instituciones que nos cuidan y por las ofensas públicas a instituciones que nos han resguardado siempre». Recalcó que «es bueno a veces recordar la historia, y ver quienes apoyaban a Carabineros y a las Fuerzas Armadas cuando había una situación crítica».

«Por lo tanto, no me hago cargo de los comentarios que puedan hacer ex autoridades que no siempre estuvieron cuidando la seguridad de nuestros compatriotas. Lo que fue un debate durante la campaña y lo que Chile eligió fue la seguridad, el crecimiento, el trabajo y el progreso. La alternativa que fue apoyada por otras autoridades fue derrotada en las urnas», agregó el Jefe de Estado al ser consultado, en un punto de prensa, por los cuestionamientos públicos de Boric y de Vallejo. Kast también ratificó el rechazo del Ejecutivo a plebiscitar la reforma constitucional de seguridad, si es que no avanza en su primer trámite legislativo en el Senado. «Siempre estamos abiertos a que haya discusión sobre distintos puntos de vista, pero el tema del plebiscito no es algo que nosotros vayamos a impulsar como Gobierno en distintas materias», argumentó.

Por último, sobre la reforma en seguridad, adujo: «Hemos planteado una línea muy clara.  Queremos recuperar la seguridad en Chile, combatir al crimen organizado y que sus miembros estén donde corresponde. Deben estar bajo un régimen estricto carcelario que no sea cuestionado después. Estamos planteando resguardar la seguridad pública y la Constitución requiere modificaciones. Y si el Parlamento decide que no, bueno, está en su legítimo derecho. Creemos que hoy día, con la representación parlamentaria que existe y con la institucionalidad que nos rige, el camino para el Gobierno es plantear proyectos de ley, y la resolución democrática se realiza en el Congreso».