Tras dos meses de silenciosas negociaciones con el Ministerio del Interior, la Asociación de Gobernadores Regionales (Agorechi) cruzó por primera vez el umbral del Palacio de La Moneda para reunirse con el Presidente José Antonio Kast. La cita, largamente esperada, no fue una mera formalidad protocolar; se convirtió en el escenario de un firme gallito político por los recursos territoriales y el avance real de la descentralización.
El encuentro estuvo cruzado por una profunda preocupación que inquieta a los jefes regionales: la amenaza de recortes presupuestarios que amenazan con congelar el funcionamiento de las administraciones locales, justo cuando las demandas ciudadanas en las regiones exigen mayor autonomía.
La agenda regional: Seguridad, plantas y descentralización al 2030
La comitiva de gobernadores plantó sobre la mesa del Mandatario una serie de exigencias estructurales para reconfigurar el poder en los territorios. Entre los puntos clave de su petitorio destacan:
- Frenar el centralismo: Exigieron apurar el tranco del proyecto de ley “Regiones Más Fuertes”.
- Voz en la reforma del Estado: Solicitaron incorporar a un representante de Agorechi en la comisión de expertos que rediseñará la arquitectura pública del país.
- Hoja de ruta al 2030: Propusieron participar activamente en el diseño de un Plan de Descentralización 2030, que fije plazos, metas verificables y traspaso real de competencias y recursos.
“Lo que hemos solicitado al Presidente es un espacio de diálogo para crear una división de seguridad, sobre todo por el volumen de recursos que aportamos; una ley de planta que nos permita tener una estructura de dotación viable y confiable; y, tercero, que no suframos movilidad de recursos a la baja por decisiones del Gobierno Central”, resumió Alejandro Santana, gobernador de Los Lagos y presidente de Agorechi.
La batalla contra el «recorte del 3%»
El punto más álgido del debate se centró en la billetera pública. Los gobernadores manifestaron un rechazo unánime al decreto del Gobierno Central que aplica un recorte presupuestario del 3% a las arcas de los Gobiernos Regionales (Gores).
Desde la asociación advirtieron que una reducción de este calibre no puede proyectarse de cara a los próximos años, argumentando un efecto dominó devastador: cualquier debilitamiento en los fondos regionales se traduce, inevitablemente, en un perjuicio directo para los recursos y la gestión de las municipalidades.
La «puerta abierta» de Hacienda
Frente a la presión, el Ejecutivo tuvo que mover sus piezas. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se comprometió formalmente a sostener un encuentro de trabajo técnico con los 16 gobernadores del país para realizar un escaneo quirúrgico de las finanzas de cada zona.
Para el liderazgo de Agorechi, este compromiso representa una grieta de oportunidad para revertir la austeridad fiscal de La Moneda.
“Cuando revisemos cartera por cartera, programa por programa e infraestructura por infraestructura que financian los gobiernos regionales, el ministro Quiroz va a tener un punto de inflexión con respecto a los ajustes que nos afectan. Esa puerta que se abre tenemos que trabajarla”, concluyó Santana, con la expectativa de construir un blindaje económico definitivo que proteja a las regiones de futuros golpes financieros.
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