La promulgación de la nueva Ley de Cabotaje en octubre de 2025 prometía modernizar el transporte marítimo chileno, pero hoy tiene a la industria local en pie de guerra. Gremios, sindicatos y armadores acusan no solo un riesgo inminente de competencia desleal, sino también un portazo en la cara: denuncian que las autoridades están diseñando el reglamento técnico de aplicabilidad entre cuatro paredes, ignorando por completo la experiencia de quienes operan en las costas del país.
El núcleo de la discordia es la apertura de las aguas territoriales a navieras extranjeras. Lo que para el Gobierno se traduce en eficiencia y crecimiento económico, para los actores locales es una «reforma estructural» que amenaza con desmantelar la marina mercante nacional.
El fantasma de la cesantía y las trampas de la bandera
Para los trabajadores del mar, el impacto social de esta ley podría ser devastador. Carlos Hernández, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Administradora de Naves Humboldt, advierte que la mayor incertidumbre flota sobre la estabilidad laboral.
«Nuestras aprensiones apuntan directamente a la empleabilidad y a la desprotección del marino chileno. Vemos con temor la desarticulación del empleo para oficiales y tripulantes», señala Hernández.
Aunque el sector logró mitigar ciertos impactos —como limitar al 15% la inclusión de mano de obra extranjera en naves chilenas y exigir que los buques con bandera nacional mantengan tripulación 100% local—, Hernández asegura que el problema mutó hacia una zona más gris: la de incentivar a las empresas a «bajar la bandera» de sus buques para evadir estas exigencias. «Solucionamos un problema, pero agudizamos otro por otra vía», lamenta.
Por su parte, Miguel Osses, presidente de la Federación de Tripulantes de Chile y docente de la Escuela de Tripulantes, desmitifica las promesas estatales de mayor dinamismo:
«Esta es una reestructuración de fondo. Nos aseguran que no perderemos el empleo y que habrá más oportunidades, pero sabemos que no será así. ¿Quién va a fiscalizar que los gigantes extranjeros compitan en igualdad de condiciones con los armadores locales?».
Osses pone la lupa sobre los vacíos legales que fomentarán la asimetría: la norma permite que naves extranjeras ganen licitaciones de cabotaje y, tras un año operando, tengan seis meses adicionales para constituirse como empresa nacional. «Aquí operará la lógica de los holdings navieros: cada buque se transforma en una empresa independiente, diluyendo la concentración económica real detrás de ellos», explica.
Un reglamento «ciego, sordo y mudo»
Más allá de los artículos ya aprobados, la molestia actual se concentra en el diseño de la letra chica. Los ministerios de Economía, Transportes y Defensa se encuentran redactando el reglamento técnico de la ley, pero con las puertas del Palacio cerradas al sector.
Ricardo Tejada, gerente general de la Asociación Nacional de Armadores, no esconde su frustración ante los intentos fallidos por ser escuchados:
«Hemos pedido participar, que nos muestren el reglamento, pero hasta el momento la autoridad está ciega, sorda y muda. Si el espíritu de la ley se interpreta mal en el reglamento, el resultado para la marina mercante podría ser nefasto».
A este reclamo se suma Raquel Mesa, presidenta de la Fundación Mascarona, quien critica que los ministerios sigan legislando bajo lógicas obsoletas. Para Mesa, el documento carece de políticas de «segunda generación», aquellas que obligan a incluir a la sociedad civil y a los técnicos de la industria antes de decretar una modernización.
«Necesitamos una mesa de diálogo transparente. Si esta apertura del cabotaje se planteó como una palanca de crecimiento para el país, debe ir de la mano con el desarrollo laboral de su gente. De lo contrario, no es crecimiento; es desmantelamiento», concluye Mesa.
Las claves del conflicto
| Factor de Conflicto | Postura del Sector Marítimo | Riesgo Identificado |
| Apertura de Aguas | Permite el ingreso de navieras extranjeras al cabotaje local. | Competencia desigual frente a gigantes globales del transporte. |
| Estrategia Legal | Facilidad para que buques extranjeros operen bajo figuras de empresas independientes. | Concentración económica y pérdida de soberanía marítima. |
| Redacción a Puertas Cerradas | Exclusión de gremios y sindicatos en la creación del reglamento. | Errores técnicos y vacíos legales perjudiciales para el empleo local. |
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