Es oficial. El Diario Oficial publicó el Decreto Supremo que adjudica formalmente el proyecto Concesión Vial Ruta Pie de Monte a la empresa Sacyr Concesiones Chile SPA. Se trata de una de las apuestas de infraestructura más ambiciosas para la Región del Biobío: una inversión que escala a los USD 355 millones (9.145.000 UF) para dar vida a una autopista de doble calzada de 20 kilómetros de extensión.
El cronograma fija el inicio de los trabajos para el año 2030, con miras a encender los motores de su operación en 2034. Más allá del asfalto, la obra será un potente motor económico para la zona, proyectando la creación de unos 2.700 empleos promedio al mes durante su fase de construcción.
Adiós a los camiones en zonas residenciales
El verdadero valor de la Ruta Pie de Monte radica en su diseño estratégico. El nuevo trazado correrá al oriente de la saturada Ruta 160, bordeando la Cordillera de Nahuelbuta. Su objetivo es claro: conectar de forma fluida el Puente Industrial (por el norte) con el acceso norte a Coronel (por el sur).
Al canalizar los camiones de carga pesada y los viajes de larga distancia por esta nueva vía periférica, la actual Ruta 160 finalmente respirará, adoptando un carácter netamente urbano y devolviendo la tranquilidad y la seguridad vial a los barrios residenciales que hoy sufren el colapso diario.
«La adjudicación de esta ruta es un paso clave para la infraestructura estratégica del Biobío. Gracias a la alianza público-privada, materializaremos una inversión que no solo mejorará la conectividad y la seguridad, sino que impulsará el desarrollo de una de las zonas más dinámicas del sur de Chile», destacó Louis de Grange, biministro de Obras Públicas y Transportes y Telecomunicaciones.
Radiografía del proyecto: Tecnología y seguridad de vanguardia
La futura autopista no escatima en detalles técnicos y de seguridad. Entre sus características principales destacan:
- Peaje inteligente: Implementará el sistema 100% electrónico «Multi Lane Free Flow» (tag libre flujo), eliminando las barreras y las filas de espera.
- Conectividad de alto estándar: Incluye seis enlaces desnivelados, siete atraviesos transversales, dos viaductos y un puente sobre la Laguna La Posada.
- Seguridad y resiliencia: Además de iluminación y señalización de última generación, el diseño contempla vías de evacuación ante eventuales tsunamis, transformándola en una ruta segura frente a emergencias climáticas o geográficas.
- Entorno: El proyecto cierra su propuesta con planes de paisajismo, sistemas de riego, saneamiento y un moderno drenaje adaptado a las condiciones de la región.
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