Alianza científica entre la UdeC y Gelymar logra producir un cotizado aditivo industrial a partir de microalgas modificadas

En el mundo de los alimentos, los fármacos y la cosmética, la consistencia lo es todo. Ingredientes como la carragenina lambda son cruciales para dar textura y estabilidad a productos de consumo diario, pero su obtención tradicional es compleja: depende de la cosecha de macroalgas rojas, un recurso marino sujeto a vedas, un lento crecimiento y a la constante incertidumbre del cambio climático. Frente a este desafío, una investigación pionera liderada por la Universidad de Concepción (UdeC) y la empresa Gelymar logró un hito biotecnológico al desarrollar una alternativa sostenible y controlada: producir este cotizado compuesto a través de microalgas modificadas genéticamente.

El proyecto Fondef IDeA, que se extendió por dos años, estuvo encabezado por la Dra. Jessy Pavón Pérez, académica de la Facultad de Farmacia e investigadora del Centro de Biotecnología UdeC. Aunque su especialidad siempre han sido las microalgas, esta iniciativa la llevó a abrir una línea de investigación completamente nueva y disruptiva para su equipo. El desafío propuesto por Gelymar —actor clave en el mercado internacional de hidrocoloides— culminó con la creación de «CarLam», una cepa modificada de la microalga Porphyridium cruentum capaz de generar carragenina lambda con características de pureza, viscosidad y peso molecular idénticas a las exigidas por el mercado alimentario y farmacéutico.

«Este fue el primer proyecto que desarrollamos junto a Gelymar. La iniciativa surgió a partir de un problema que la empresa nos planteó y, desde ahí, nosotros abordamos la búsqueda de una solución», explicó la Dra. Pavón durante la presentación de los resultados finales. El éxito de la investigación no solo quedó atrapado en el laboratorio; el equipo logró un escalamiento a nivel prepiloto de hasta 200 litros —superando con creces la meta inicial de 20 litros—, lo que permitió elevar la madurez de esta tecnología de un nivel TRL 2 a un TRL 4, demostrando su viabilidad técnica a mayor escala.

El impacto de este avance despertó un inmediato interés comercial. Al respecto, las autoridades de la casa de estudios aplaudieron el logro; la Decana de Farmacia, Claudia Mardones, y la Directora del Centro de Biotecnología, Rosario Castillo, coincidieron en que este proyecto es el ejemplo perfecto de cómo el conocimiento generado en regiones se traduce en innovación con impacto real para la sociedad y el tejido productivo.

Con los resultados sobre la mesa, el futuro de la cepa CarLam se proyecta auspicioso. Actualmente, la UdeC y Gelymar tramitan una patente de invención nacional ante Inapi y otra internacional bajo el sistema PCT. Gracias al alto interés de la empresa por continuar apoyando la iniciativa, las científicas ya evalúan nuevas fases de escalamiento industrial y modelos de negocio, demostrando que las microalgas cultivadas en laboratorio pueden ser la respuesta definitiva para una producción industrial más verde, predecible y amigable con el océano.

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