El debate en torno al proyecto de Sala Cuna Universal sumó una nueva propuesta desde el Congreso. La diputada por la Región del Biobío, Marlene Pérez, anunció la presentación de una indicación clave que busca abrir el abanico de opciones para los padres: permitir que el subsidio estatal no se limite únicamente a los establecimientos educacionales, sino que también pueda financiar el cuidado de los niños dentro de sus propios hogares.
La iniciativa plantea la creación de modalidades alternativas de cuidado infantil. De esta forma, las familias tendrían la libertad de optar por dejar a sus hijos en casa a cargo de una persona de confianza, la cual deberá estar debidamente registrada y acreditada bajo los estrictos estándares de seguridad, bienestar y desarrollo que fije el reglamento de la ley. Esta flexibilización, según explicó la legisladora, actúa también como un complemento necesario ante escenarios donde la oferta y los cupos de las salas cuna tradicionales resultan insuficientes o no se ajustan a la realidad geográfica de cada hogar.
“La Sala Cuna Universal representa un avance importante para el país. Mi propuesta busca complementarla, entregando más alternativas a las familias y más oportunidades para que las mujeres puedan desarrollarse laboralmente sin que el cuidado de sus hijos se transforme en una barrera”.
Para la parlamentaria, el foco central de la Sala Cuna Universal debe ser derribar de forma efectiva las barreras que impiden a las mujeres ingresar o mantenerse en el mercado del trabajo. «Debemos apoyar el cuidado infantil, pero también reconocer que las familias tienen realidades distintas. Habrá quienes opten por una sala cuna y otras madres que prefieran el cuidado en el hogar. Lo importante es que ninguna mujer deje de trabajar por falta de apoyo en el cuidado de sus hijos», argumentó Pérez. Con este cambio, la propuesta busca que el apoyo estatal se adapte a las necesidades de cada trabajadora, garantizando siempre la protección del menor y la libertad de elección familiar.
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