México rompe su maldición histórica y enciende la fiesta en el debut mundialista. Le ganó a Sudáfrica por 2-0

Siete veces el destino lo había puesto en el mismo escenario y las siete veces se había marchado con la cabeza baja. Pero la historia está para romperse. En un Estadio Azteca que rugía con el alma de millones, la Selección Mexicana espantó de golpe los fantasmas del pasado al derrotar por 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural de la Copa del Mundo, sumando sus primeros tres puntos en un duelo marcado por la intensidad, el dominio local y el estricto —y por momentos polémico— criterio arbitral.

El «Tri» saltó a la cancha consciente del peso estadístico que cargaba sobre la espalda y tardó muy poco en adueñarse del balón y del protagonismo. Avisó primero Raúl Jiménez con un zurdazo raso que el guardameta Williams logró contener con dificultades, desnudando las tempranas grietas de una zaga africana que lucía nerviosa e ingenua ante la presión alta de los locales.

La recompensa a la agresividad mexicana no tardó en llegar. Apenas al minuto 9, un grosero error en la salida de los bafana bafana permitió que Julián Quiñones recuperara el esférico al borde del área. Con una frialdad absoluta, el delantero enfiló hacia el arco y definió con un remate sutil que pasó entre las piernas de Williams, desatando la locura en las tribunas. Era el 1-0 que destrababa el partido y el inicio de la catarsis colectiva.

El monólogo de la escuadra azteca continuó durante la primera mitad. El propio Quiñones estuvo a punto de firmar su doblete con un derechazo ensordecedor que se estrelló en el poste, mientras Jiménez seguía ganando por arriba, rozando un centro que no pudo conectar de lleno. México jugaba a un solo arco, pero la corta ventaja dejaba una tensa calma en el ambiente.

Expulsiones y la sentencia del «Lobo»

El guion del partido se alteró definitivamente al inicio del complemento. En el minuto 49, Stephelo Sithole forcejeó y empujó levemente a Gutiérrez cuando este se proyectaba con peligro al área. El árbitro brasileño Wilton Sampaio no dudó en mostrarle la tarjeta roja, una decisión rigurosa que dejó a Sudáfrica con diez hombres y cuesta arriba.

Con el hombre de más, la mesa estaba servida para la estocada final. Esta llegó al minuto 66 gracias a la persistencia del hombre del Wolverhampton. Raúl Jiménez, el más incisivo del ataque mexicano, se anticipó a los centrales africanos tras un centro preciso desde la banda derecha y, con un testarazo certero hacia abajo, batió a Williams para firmar el 2-0 definitivo.

Los minutos finales, lejos de traer tranquilidad, se transformaron en un festival de tarjetas por parte del juez brasileño. A los 83′, Themba Zwane vio la cartulina roja dejando a Sudáfrica con nueve jugadores en cancha, mientras que en el tiempo de descuento (92′), el defensor mexicano César Montes también se fue expulsado tras una fuerte entrada, empañando ligeramente el cierre del encuentro.

Con el pitazo final, México no solo sumó tres puntos vitales en sus aspiraciones de clasificar a la siguiente ronda, sino que sepultó décadas de frustraciones en los arranques mundialistas. La maldición de los partidos inaugurales ya es parte del pasado; hoy, el país celebra que el sueño comenzó con el pie derecho.

24

sdtoto sdtoto slotgacor sdtoto slotgacor slotgacor