El ministro del Interior, Claudio Alvarado, se refirió a las negociaciones que mantiene el Gobierno para que la mega reforma logre ser aprobada en la Sala de la Cámara, y afirmó que, «cuando llega la hora de la verdad» para dialogar con el Socialismo Democrático, «predomina la posición de los bloques más duros: el FA y el PC». En entrevista concedida a El Mercurio, el secretario de Estado destacó que han «construido diálogos y conversaciones» con diversos sectores políticos «para generar espacios de encuentro», como «parlamentarios independientes oficialistas», el PDG y la DC, con cuya bancada están bajo diálogo, aseguró.
Expresó tener la «tranquilidad» de que la mega reforma «debería avanzar sin mayores dificultades en el Senado», luego que sea discutida a nivel general en la Sala de la Cámara Baja, pues, si bien el PDG rompió el acuerdo mantenido, «(en la Comisión de Hacienda) no votó en contra del corazón del proyecto». Sin embargo, el otrora ministro de la Segpres durante Piñera II reconoció que, en este camino de negociaciones, «no hay ninguna opción ni posibilidad de llegar a acuerdo» con el Frente Amplio y el Partido Comunista; y que, pese a que en privado hay disposición a conversar por parte de actores del Socialismo Democrático, en lo público esas intenciones quedan subordinadas a las posiciones de esas dos tiendas. «Como he visto disposición y voluntad en otros sectores opositores (…), creo que se acerca el momento para que parlamentarios que representan al Socialismo Democrático -que provienen de la Concertación y de una cultura de disposición al diálogo- puedan tomar sus propias decisiones al margen de la tutela del FA y del PC», dijo Alvarado al citado medio.
«Lo que siento en conversaciones telefónicas y personales es que todos tienen ánimo de conversar y colaborar; pero, cuando llega la hora de la verdad, predomina la posición de los bloques más duros, el FA y el PC. Si existe esa disposición en privado de intercambiar ideas y generar una mejor propuesta, es el momento de que alguien tome la bandera y públicamente defina que quiere actuar con independencia de lo que mandan» ambos partidos, razonó el titular de Interior. Desde la bancada de diputados PPD e independientes respondieron a Alvarado, señalando que el Gobierno no ha tenido una voluntad de diálogo real y que, sin eso, no hay un acuerdo posible.
En la misma línea, el diputado PS Juan Santana indicó que «el problema no es de voluntad en lo que plantea el ministro Alvarado. El problema es que el Gobierno no ha sido capaz de considerar las propuestas que sí hemos hecho no solamente el Partido Socialista, sino que todos los partidos de oposición; lo cual, además, está plasmado en un documento con más de diez sugerencias que han sido públicas y que han sido presentadas a través de indicaciones». Y agregó: «Por lo tanto, yo creo que esta discusión no se trata de voluntades, sino de cómo el Gobierno ha intentado conducir la tramitación de una reforma en un plazo récord, bastante distinto a lo que fue el período en donde se tramitó la reforma al sistema de pensiones y, sobre todo, no considerando las propuestas que está haciendo, en este caso, la oposición».





