El «botón de pausa» al conflicto en Medio Oriente ha devuelto la euforia a los mercados financieros. Tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre la administración de Donald Trump y el gobierno iraní, el precio del crudo se desplomó por debajo de la barrera de los 100 dólares, gatillando un «rally» de compras en las principales plazas bursátiles de Asia este miércoles.
El desplome del crudo: El fin de la prima de guerra
La distensión geopolítica golpeó de inmediato las pizarras de energía. El miedo a un desabastecimiento global se disipó luego de que el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, garantizara el «paso seguro» de buques por el estratégico Estrecho de Ormuz durante la vigencia del acuerdo.
- WTI (EE. UU.): Se hundió un 14,19 %, situándose en 96,92 dólares.
- Brent (Europa): Retrocedió un 13,3 %, operando en los 94,74 dólares.
Asia en verde: Tecnología y automotrices al alza
La noticia fue recibida con optimismo ciego en los parqués asiáticos, donde sectores sensibles al costo de la energía y al comercio global lideraron las ganancias.
- Japón: El Nikkei escaló más de un 4 %. Las gigantes automotrices como Toyota (+3,1 %) y Honda (+2,1 %) respiraron ante la baja de costos logísticos, mientras que las firmas de semiconductores, como Advantest (+8,3 %), encabezaron los avances tecnológicos.
- Corea del Sur: El Kospi subió con tal fuerza (+5 %) que las autoridades debieron activar un «sidecar» (suspensión temporal) para frenar la volatilidad al alza. Los gigantes de los chips, Samsung (+7 %) y SK Hynix (+9 %), fueron los grandes protagonistas de la jornada.
- China y Hong Kong: El índice Hang Seng avanzó un 2,51 %, mientras que las plazas de Shanghái y Shenzhen cerraron con sólidas ganancias, contagiadas por el alivio de la tensión internacional.
La diplomacia del «último minuto»
El cambio de escenario se produjo tras la mediación de Pakistán, que logró que Donald Trump suspendiera el ataque masivo previsto contra la infraestructura iraní. A cambio, Teherán desbloqueó el flujo del 20 % del petróleo mundial que transita por Ormuz.
Aunque el acuerdo es frágil —con una vigencia inicial de solo 14 días—, el gesto ha sido suficiente para que los inversores retiren sus capitales de los activos refugio y vuelvan a apostar por el crecimiento económico, a la espera de que las negociaciones en curso den paso a una paz más duradera.
Perspectiva de Mercado: Analistas advierten que, si bien la caída del petróleo es un alivio para la inflación global, la volatilidad persistirá mientras el alto el fuego no se transforme en un tratado definitivo.
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