El fin de una era agrícola: Iansa Ñuble congela la producción de remolacha nacional para 2026-2027

Lo que comenzó como una serie de señales silenciosas en las bodegas de insumos, terminó por confirmarse esta mañana como un cambio estructural para el campo chileno. Empresas Iansa, el gigante azucarero controlado por Hartree Partners, anunció oficialmente que no contratará remolacha para la temporada 2026-2027. La decisión marca un punto de inflexión tras 73 años de historia de este cultivo en el país, desplazando la producción nacional en favor de la importación de azúcar cruda.

San Carlos: De la tierra al refinado importado

La planta ubicada en San Carlos, Región de Ñuble, dejará de recibir el producto de los campos locales para concentrar toda su capacidad en el procesamiento de azúcar cruda importada, proveniente principalmente de la caña de azúcar brasileña.

Este giro estratégico busca asegurar la continuidad operativa de la compañía, que en 2025 enfrentó un escenario financiero adverso con pérdidas totales de US$ 44 millones, de las cuales más de la mitad provinieron exclusivamente del negocio del azúcar.

«Tormenta perfecta»

El directorio de Iansa, liderado por Pablo Montesinos, fundamentó este retiro del campo nacional en dos pilares críticos:

  • Caída de precios: El valor internacional del azúcar en Londres promedió US$ 480 la tonelada en 2025, un desplome del 16,5% respecto al año anterior.
  • Costos de producción: La presión en los costos de la cadena productiva local hacía inviable ofrecer un precio que cubriera los gastos de los agricultores.

Un impacto Maule, Ñuble y Biobío

La noticia cae como un «tiro de gracia» para el sector agrícola de la zona centro-sur. El impacto se mide en cifras que reflejan la magnitud de la retirada:

  • 440 contratos con agricultores quedarán sin efecto para la próxima temporada.
  • 7.733 hectáreas que solían teñirse de verde remolacha deberán buscar nuevos cultivos.
  • Pérdida de identidad: La remolacha ha sido, durante siete décadas, un motor de innovación técnica y desarrollo para la agricultura nacional.

«No es una decisión favorable. El valor que Iansa podría ofrecer hoy no alcanza a cubrir los costos de producción. Es una mala noticia para la agricultura nacional» , sentenció Jorge Guzmán Acuña, presidente de la Federación Nacional de Remolacheros (Fenare).


4. Las señales que anticiparon el cierre

Para los dirigentes del sector, el anuncio no fue una sorpresa total. La falta de importación de suministros críticos por parte de la empresa —como semillas, fertilizantes y herbicidas específicos— ya adelantaba que el motor de la siembra se estaba deteniendo.

A diferencia de años anteriores, Iansa no gestionó la compra de estos materiales para la presente temporada, lo que para Fenare fue la confirmación inminente de que no habría contratos para agosto y septiembre, meses tradicionales de siembra.

Futuro: Eficiencia y resiliencia

Pese al repliegue en el agro, Iansa reafirma su compromiso de seguir abasteciendo al mercado industrial y consumidor final. La firma apuesta por una transformación estructural para seguir siendo competitiva en un entorno de alta volatilidad.

Mientras las hectáreas de la temporada 2025-2026 se cosechan con normalidad, el campo chileno se prepara para un 2027 donde, por primera vez en casi tres cuartos de siglo, la remolacha dejará de ser la protagonista de sus tierras.

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