Mientras las principales economías del mundo muestran señales de fatiga respecto a la transición energética automotriz, el consumidor chileno parece estar navegando en la dirección opuesta. Según el último «Monitor de Movilidad» de Ipsos, Chile se posiciona como uno de los mercados con mayor apertura hacia los vehículos eléctricos (EV), superando con creces el promedio global.
El estudio, que consultó a más de 23 mil personas en 31 países, revela una radiografía fascinante sobre cómo Chile entiende el transporte: una mezcla de pragmatismo económico, conciencia ambiental y una persistente lealtad a las marcas de siempre.
1. Electromovilidad: Chile en el podio mundial
A diferencia de mercados como Estados Unidos, Japón o Alemania, donde el interés por lo eléctrico se ha estancado, en Chile la cifra es elocuente: un 57% de los encuestados manifiesta interés en conducir un vehículo eléctrico, superando por 10 puntos el promedio global (47%). Solo Indonesia y México superan este entusiasmo.
«El consumidor chileno ve en el auto eléctrico una solución doble: responde a la urgencia climática y ofrece un respiro al bolsillo frente al costo histórico de los combustibles», explica Nicolás Fritis, Country Manager de Ipsos Chile.
2. El auto como preferencia, no como condena
A pesar del auge de otras alternativas, el automóvil sigue siendo el «rey» emocional y práctico en el país. Sin embargo, surge un dato curioso:
- Solo el 24% de los chilenos cree que es «imposible» vivir sin auto, una cifra notablemente baja comparada con el 43% del promedio mundial.
- Esto sugiere que, aunque los chilenos aman sus autos, son más conscientes de que existen otras alternativas que el resto del mundo.
3. Hacia una ciudad para las personas
El informe de Ipsos detecta una demanda creciente por transformar el espacio público. Los chilenos no solo quieren mejores autos, quieren mejores calles:
- Ciclovías: Un abrumador 77% apoya la creación de vías exclusivas para bicicletas (10 puntos sobre la media global).
- Peatonalización: El 75% está a favor de priorizar al peatón sobre el vehículo en zonas comerciales.
- Tarifas de congestión: Incluso en medidas polémicas, Chile es más audaz: el 52% apoyaría cobrar por circular en zonas saturadas para incentivar hábitos sostenibles.
4. La paradoja de la confianza: Tradición vs. Autonomía
Si bien el chileno es «pro-tecnología» en el motor, es conservador en el origen y el control:
- Fidelidad de marca: El 62% prefiere comprar a fabricantes automotrices tradicionales. Las empresas tecnológicas (como Tesla o marcas disruptoras) solo captan el 14% de la preferencia local.
- Autonomía con recelo: La idea del auto que se conduce solo todavía genera dudas. En Chile, el porcentaje de ciudadanos que se siente inseguro ante la autonomía supera al de los optimistas por 4 puntos.
5. Seguridad Vial: La urgencia nacional
Chile, junto con Colombia, lidera la preocupación por la seguridad vial. Un 74% de la población se siente vulnerable en sus desplazamientos diarios, muy por encima del 55% global. Esto ha decantado en un apoyo masivo (78%) a endurecer las leyes de tránsito para garantizar trayectos más seguros.
Sobre el estudio: El Monitor de Movilidad de Ipsos es una encuesta global anual que analiza las percepciones sobre transporte, sostenibilidad y tecnología en 31 países, proporcionando una visión crítica sobre el futuro de las ciudades.
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