Lo que por décadas ha sido tierra de rulo y dependencia de las lluvias, está a un paso de convertirse en un polo de regadío estratégico. En una reunión clave en Santiago, diez dirigentes de la Junta de Vigilancia del Río Diguillín se dieron cita con el Subsecretario de Agricultura, Francisco Venezian, para sellar una hoja de ruta que promete cambiar el rostro productivo de las comunas de Bulnes y San Ignacio.
El protagonista de este encuentro fue el Embalse Zapallar, una obra de infraestructura hídrica que contempla más de 80 millones de metros cúbicos de capacidad y que permitirá convertir 10 mil hectáreas de secano en superficies de riego de alta seguridad.
El fin de la espera para los «Agricultores Blancos»
Uno de los puntos más humanos y sensibles de la jornada fue la situación de los denominados «regantes blancos». Se trata de pequeños agricultores que, pese a trabajar la tierra, han quedado históricamente postergados por no contar con derechos de agua formalizados.
«Agradezco que se escuche a la gente más necesitada de nuestro sector. Somos los regantes blancos que no hemos logrado regar nuestras tierras de secano y hoy vemos una posibilidad real de solución», expresó con esperanza la dirigenta Zenobia Reyes.
Ante esto, el subsecretario Venezian se comprometió a coordinar un trabajo conjunto entre el Ministerio de Agricultura y la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) para actualizar los catastros, regularizar roles y asegurar que estos pequeños productores sean integrados al sistema de riego de forma definitiva.
Infraestructura y plazos: El compromiso del Gobierno
Con los permisos ejecutados y las obras ya iniciadas, el desafío ahora es la gestión de tiempos. El gerente de la Junta de Vigilancia, Francisco Saldías, valoró la disposición de la autoridad para destrabar nudos críticos y apoyar la expansión de la red de canales, la cual requiere ampliaciones para soportar los nuevos volúmenes de agua que circularán por la zona.
Los ejes del acuerdo:
- Embalse Zapallar: Monitoreo de plazos de construcción junto al Ministerio de Obras Públicas.
- Canal Laja-Diguillín: Incorporación de 8.000 hectáreas adicionales que hoy esperan por su turno de riego.
- Modernización: Estudios de recarga de acuíferos y análisis del impacto de la reforma al Código de Aguas.
Una alianza por la seguridad alimentaria
Para el subsecretario Venezian, el avance de estos regantes es ejemplar. «Este grupo de agricultores tiene mucho camino avanzado. Como Ministerio, vamos a interactuar con Obras Públicas para asegurar que este proyecto se ejecute de buena forma, sin obstáculos», afirmó.
La jornada concluyó con una invitación extendida a la autoridad para visitar las obras en terreno durante este 2026, consolidando una alianza que busca no solo mover agua, sino sembrar dignidad y estabilidad económica en una de las zonas agrícolas más dinámicas de la Región de Ñuble.
Dato Clave: La transformación de estas 10 mil hectáreas no solo beneficia a los productores directos, sino que proyecta un aumento significativo en la capacidad exportadora y la generación de empleo estacional en las provincias de Diguillín y Punilla.
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