El AGB-46 Almirante Viel, el coloso de acero nacido en los astilleros de ASMAR Talcahuano, ha marcado un antes y un después en la historia polar de Chile. El buque acaba de culminar con éxito el primer Crucero de Investigación Marina en Áreas Remotas (Cimar), consolidándose como el laboratorio flotante más avanzado del país en las gélidas aguas del continente blanco.
Ciencia con sello regional
La expedición no solo destacó por la tecnología del buque, sino por el capital humano de la zona. Investigadores de la Universidad de Concepción (UdeC) y la Universidad del Bío-Bío (UBB) lideraron los esfuerzos científicos a bordo, trabajando codo a codo con expertos de Valparaíso y el Instituto Antártico Chileno (Inach).
El Dr. Ramiro Riquelme, investigador penquista, subrayó el valor de esta sinergia: «El trabajo interdisciplinario es vital. Estas miradas cruzadas nos permiten concretar objetivos de mayor alcance para las políticas públicas y la sociedad».
Los secretos del Estrecho de Bransfield
El despliegue se concentró en 12 estaciones oceanográficas estratégicas. A través de muestreos de profundidad y análisis de vanguardia, el equipo abordó hitos clave:
- Ecología del Kril: Estudio de la variabilidad ambiental de este eslabón vital de la cadena alimenticia.
- Cambio Climático: Impacto directo en el plancton y las masas de agua.
- Geología y Fósiles: Análisis del magmatismo submarino y la distribución de especies antiguas.
- Protección Ambiental: Generación de datos técnicos para sustentar la propuesta del Área Marina Protegida Dominio 1.
Un sueño cumplido tras cinco años
Para el Contraalmirante Juan Soto, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, esta comisión inédita confirma el propósito del buque: ser el brazo logístico de la ciencia chilena en territorios desafiantes. Por su parte, el Director del SHOA, Capitán de Navío Carlos Zúñiga, recordó que este logro es la materialización de un proyecto iniciado hace un lustro: «La capacidad de Chile para hacer ciencia en la Antártica hoy no tiene comparación».
Con el retorno del Viel, Chile no solo trae muestras de agua y sedimentos; trae la certeza de que su capacidad soberana, construida en Biobío, está preparada para descifrar los misterios del futuro en el fin del mundo.





