El renacer de la papa nativa: Provincia de Arauco apuesta por la certificación de la variedad «Murta Ojuda»

En el corazón del sector Pangue, en la comuna de Los Álamos, la tierra está entregando algo más que alimento: está produciendo identidad. Barbarita Gutiérrez, una productora local, lidera hoy un hito para la agricultura regional al integrar su semillero de papa nativa Murta Ojuda en el proceso de certificación oficial del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).

Este avance no es menor. Por primera vez, la Región del Biobío cuenta con semilleros de variedades ancestrales bajo estrictos estándares de certificación, abriendo una ventana de comercialización hacia el mercado de los snacks premium y alternativas gourmet que superan a la papa tradicional en valor y demanda.

Un blindaje fitosanitario único

El éxito de esta apuesta radica en un privilegio geográfico y técnico: la Provincia de Arauco es un área libre de enfermedades cuarentenarias. Esta condición sanitaria excepcional permite que el material genético producido aquí sea de la más alta calidad, permitiendo a los agricultores vender sus semillas a lo largo de todo el país.

«Contamos con un potencial enorme, no solo por el suelo y el clima, sino por la capacidad de producir un producto estratégico para nuestra dieta y con gran valor agregado», señaló Roberto Ferrada, Director Regional del SAG, durante una visita al predio junto al alcalde de Los Álamos, Pablo Venegas.

El camino hacia la semilla perfecta

La certificación es un proceso voluntario pero exigente. Para que la «Murta Ojuda» y otras variedades alcancen este sello, los productores deben superar etapas críticas:

  • Asesoría experta: Acompañamiento permanente de ingenieros agrónomos validados.
  • Inspección en floración: Revisión en terreno para garantizar la pureza varietal y la ausencia de virus.
  • Análisis de laboratorio: Pruebas post-cosecha que aseguran la sanidad total del producto.

Impacto social en crecimiento

La importancia de este rubro trasciende lo técnico; es el motor económico de cientos de familias. Este año, 26 productores de Arauco, Lebu, Contulmo, Cañete, Tirúa y Los Álamos se han sumado al programa, superando la convocatoria de la temporada anterior.

A través de capacitaciones constantes en selección de semillas y control de plagas, el SAG busca que la provincia no solo proteja su estatus sanitario, sino que se transforme en el principal banco de biodiversidad y despensa de semillas de calidad para todo Chile.

SOJ