La confusión inicial sobre las cifras tras la devastadora explosión en Renca comienza a despejarse, dando paso a un proceso técnico y emocionalmente agotador. El delegado presidencial, Gonzalo Durán, salió al paso de las informaciones contradictorias para confirmar el balance oficial: el número de fallecidos es de cuatro personas.
Aunque inicialmente se especuló con una quinta víctima fatal, Durán fue enfático en señalar que nunca existió una confirmación real de aquello. «Se generó una confusión, pero podemos garantizar que son cuatro personas fallecidas, tal como informamos ayer desde el lugar», aclaró la autoridad.
Estado de salud y heridos críticos
Más allá de los decesos, la preocupación de las autoridades se centra en los 10 heridos que dejó el siniestro:
- Cinco pacientes se encuentran en estado crítico, bajo diagnóstico de riesgo vital.
- Para mantener la rigurosidad médica, la evolución de cada afectado será comunicada directamente por los centros asistenciales correspondientes.
¿Por qué la demora en la identificación?
Ante las dudas y críticas de los familiares por la falta de información en las primeras horas, el delegado solicitó comprensión ante un escenario que calificó como «extremadamente complejo» y «sin precedentes».
La dificultad para poner nombre y apellido a las víctimas respondió a la naturaleza del accidente:
- Pérdida de documentos: Muchos afectados perdieron sus pertenencias o sus documentos resultaron destruidos por el fuego.
- Dificultad biométrica: Las características de las lesiones complicaron el análisis dactilar inmediato.
- Urgencia del traslado: Se priorizó llevar a los heridos a distintos centros de salud de forma inmediata antes de poder identificarlos.
«Se han tomado huellas a los heridos en los mismos centros de salud para enviarlas al Registro Civil. No basta con un espacio centralizado; es un proceso que demora horas», explicó Durán.
El factor humano: Horas de angustia
El delegado reconoció la desesperación de quienes buscaban a sus familiares en la zona de la tragedia. Para intentar mitigar esta angustia, la estrategia fue publicar la lista de recintos hospitalarios donde se derivó a los afectados, permitiendo que los familiares consultaran de forma directa.
En cuanto a los fallecidos, la autoridad subrayó que el protocolo es aún más riguroso para evitar errores al reportar un deceso. «Hemos procurado actuar con total rigurosidad ante el impacto que ha generado este accidente».
SOJ





