Cerezas chilenas: 112 millones de cajas exportadas. El agridulce balance de una temporada de récords y saturación del mercado a días del año nuevo Chino

La campaña de la cereza chilena 2025-2026 enfila su recta final con las cifras en la mano y una certeza absoluta: la capacidad productiva del país ha roto todos los moldes. Con 112 millones de cajas despachadas (unas 561.130 toneladas), la industria no solo cumplió, sino que pulverizó las estimaciones iniciales de Frutas de Chile. Sin embargo, tras el brillo de los números, subyace un mercado que empieza a dar señales de fatiga.

El gigante asiático y el desafío del calendario

Como es costumbre, China se llevó la parte del león con el 87% del volumen total. Pero este año, el éxito no dependió solo de la logística, sino de la resistencia estratégica. Claudia Soler, directora ejecutiva del Comité de Cerezas, calificó la temporada como «desafiante» debido a un capricho del calendario y el clima: la cosecha se adelantó diez días, mientras que el Año Nuevo Chino se retrasó hasta finales de febrero.

Este desfase obligó a los exportadores a sostener un periodo de ventas inusualmente largo, sin el «impulso eléctrico» que suelen generar las festividades. Para evitar el estancamiento, la industria tuvo que innovar con campañas agresivas, como el inédito Chilean Cherry Ice and Snow Festival en Changchun, buscando seducir al consumidor chino más allá de las fechas tradicionales.

El techo de cristal de los 100 millones

A pesar de que el volumen fue masivo, la rentabilidad está bajo la lupa. Juan Pablo Subercaseaux, especialista de la Universidad Católica, advierte que el mercado chino está luchando por absorber una oferta que califica de «brutalmente alta». Aunque se exportaron 13 millones de cajas menos que el récord histórico del ciclo anterior, los precios no repuntaron, manteniéndose estables pero tensos.



La cosecha se adelantó diez días, mientras que el Año Nuevo Chino se retrasó hasta finales de febrero.

«Parece que, bajo las condiciones económicas actuales, el mercado pierde su estabilidad una vez que superamos la barrera de los 100 millones de cajas», analiza Subercaseaux.

Con casi 80.000 hectáreas plantadas en suelo nacional, la producción chilena tiene el potencial de escalar hasta los 180 millones de cajas en el corto plazo. El riesgo es evidente: una sobreoferta que hunda los retornos por debajo de los costos variables, dejando a los productores en una posición vulnerable.

Horizontes más allá de China

Ante la saturación del puerto de entrada principal, la diversificación ha dejado de ser una opción para convertirse en una urgencia. En esta temporada surgieron señales de esperanza en otros destinos:

  • Estados Unidos: Registró un impresionante crecimiento del 47%.
  • Sudeste Asiático: Se perfila como el próximo gran objetivo, aunque su volumen actual sigue siendo marginal frente a la hegemonía china.
  • Mercados emergentes: Taiwán, Corea del Sur y Brasil mantienen una recepción sólida, sumando entre ellos más de 4 millones de cajas.

El balance es claro: Chile sabe producir cerezas como nadie en el mundo, pero el próximo gran desafío no será cómo cosechar más, sino cómo y dónde venderlas sin morir de éxito.

SOJ