El regreso de Deportes Concepción a la Primera División está siendo, hasta ahora, una pesadilla de la que el hincha lila no logra despertar. Al crítico Y totalmente complejo presente futbolístico —colista absoluto con tres derrotas consecutivas— se suma ahora un golpe letal a la planificación del plantel: Mauricio Vera, el volante llamado a ser el cerebro del equipo, abandona la institución.
El mediocampista argentino de 27 años, que llegó con bombos y platillos el pasado 29 de diciembre, arma sus maletas para cruzar la cordillera y fichar por un gigante del continente: Nacional de Montevideo.
La tentación de la gloria continental
La salida de Vera no es una decisión al azar. El «Bolso» uruguayo puso sus ojos en él tras la partida de Christian Oliva al Santos de Brasil. Para el jugador, el salto es irrechazable: pasa de pelear el descenso en Chile a disputar la Copa Libertadores.
El técnico lila, Patricio Almendra, no ocultó su frustración, pero reconoció la realidad del mercado en una honesta conferencia de prensa:
«Mauro está negociando con un club extranjero. Lamentablemente, hoy su cabeza no está aquí. Es un jugador vital para nosotros, pero la posibilidad de jugar Libertadores pesó más que cualquier otra cosa».
Las cifras de una partida relámpago
El paso de Vera por Collao será recordado por su brevedad: apenas 162 minutos oficiales repartidos entre los duelos ante O’Higgins y la UC. Su ausencia en el reciente clásico ante la Universidad de Concepción fue la señal definitiva de que el adiós era inminente.
Desde Uruguay, los detalles de la operación ya se dan por cerrados:
- Fórmula: Préstamo por un año.
- Costo: 50 mil dólares por la cesión.
- Opción de compra: 160 mil dólares por el 70% de su pase.
- El factor clave: El técnico de Nacional, Jádson Viera, ya dirigió a Vera en River Plate de Uruguay, siendo el principal artífice de su llegada al Gran Parque Central.
Contrarreloj en la Avenida Collao
Con el libro de pases por cerrar, la dirigencia de Deportes Concepción se encuentra en una situación de emergencia máxima. El mediocampo, que ya mostraba grietas en este inicio de temporada, queda ahora huérfano de su principal referencia técnica.
El «León» debe rugir rápido en el mercado de fichajes si no quiere que su estadía en la división de honor sea solo un amargo y breve recuerdo.
SOJ





