Sin pasaporte a Europa: Tribunal frena el viaje laboral de Camila Polizzi a Rumania

«No tiene necesidades económicas que lo justifiquen». Con esa tajante premisa, el Juzgado de Garantía de Concepción cerró de golpe la puerta a las aspiraciones internacionales de Camila Polizzi. La excandidata a alcaldesa, pieza central en la mediática «Arista Lencería» del Caso Convenios, buscaba un permiso excepcional para levantar provisionalmente su arraigo nacional y tomar un vuelo con destino a Rumania, argumentando una inédita oportunidad de negocios. Sin embargo, la justicia chilena consideró que la oferta no era lo suficientemente concreta ni urgente.

El intento por flexibilizar las medidas cautelares fue liderado por su abogado defensor, Pedro Orthusteguy, quien solicitó una audiencia especial para debatir la suspensión temporal del arraigo. La estrategia naufragó rápidamente ante el criterio del tribunal, que no vio motivos reales para permitir que una imputada bajo investigación de alta connotación pública abandonara el territorio nacional.

«He cumplido al pie de la letra»: Los descargos de Polizzi

Tras recibir el revés judicial, Polizzi no ocultó su frustración y defendió su comportamiento durante el largo proceso penal, recordando la evolución de las restricciones que pesan sobre ella:

«Yo he respetado todo el proceso, hemos cumplido al pie de la letra con todas las restricciones y también con las cautelares, que han ido variando en el tiempo, partiendo con dos años de un arresto total. Ahora me encuentro con un arresto parcial con el que ya he desarrollado algunos trabajos, trasladándome desde Concepción a Santiago de forma periódica, volviendo siempre a cumplir mi cautelar como corresponde».

Para la imputada, la decisión del tribunal ignora una oportunidad clave para su subsistencia y la de su familia. «No queda nada más que lamentar que el tribunal no considerara esto para autorizar este viaje que tenía finalidad laboral y de negocio. Lamento mucho que no se hayan acogido los antecedentes», añadió.

Una «invitación formal» para el futuro de sus hijas

Al ser consultada sobre la misteriosa oferta en el Viejo Continente, Polizzi aseguró que no se trataba de una aventura improvisada, sino de una propuesta seria y acreditada ante la ley.

Según explicó, el viaje respondía a «una invitación formal, apostillada de forma notarial desde otro país». Lejos de la esfera judicial que hoy consume sus días, la excandidata planteó el frustrado viaje a Rumania en términos puramente familiares y de superación personal: «La verdad es que son oportunidades que se presentan y que, como cualquier persona normal, un día yo quisiera tomar para mi desarrollo futuro y para el futuro de mis niñas». Por ahora, ese futuro laboral tendrá que seguir esperando dentro de las fronteras nacionales.

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