Lo que debía ser un emblema de energía limpia en la Región del Biobío hoy se encuentra bajo la estricta lupa de la autoridad. La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) mantiene el proceso mediante el cual, en el mes de diciembre, se ha formalizaron tres cargos contra el Parque Eólico Campo Lindo, tras detectar serias deficiencias en el cumplimiento de sus compromisos ambientales que afectan desde la tranquilidad de los vecinos hasta la supervivencia de especies protegidas.
El complejo, operativo desde 2023 con 43 aerogeneradores, enfrenta un complejo escenario judicial derivado de una serie de inspecciones realizadas entre 2022 y 2024, gatilladas por el recursivo reclamo de la comunidad de Santa Clara, Los Ángeles.
Una convivencia fracturada: Ruidos y vibraciones
El proceso sancionatorio tiene su origen en 16 denuncias ciudadanas. Los vecinos han reportado ruidos molestos y vibraciones incesantes provenientes de las turbinas, especialmente durante el silencio de la noche.
Tras las mediciones en terreno, la SMA confirmó que el parque excedió los límites permitidos de ruido en zonas rurales, afectando directamente la calidad de vida de las familias que residen en el área de influencia del proyecto.
Los tres flancos del incumplimiento
La formulación de cargos se divide en tres ejes críticos que la empresa deberá responder:
- Falta al rescate de fauna (Grave): El parque no cumplió con el protocolo de rescate y relocalización de reptiles de baja movilidad (como el lagarto nítido y la culebra de cola larga). Estos debían ser reubicados antes del inicio de las obras para asegurar su conservación, trámite que no se ejecutó según lo pactado.
- Monitoreo deficiente de aves y murciélagos: Los informes de seguimiento ambiental de 2023 y 2024 carecieron de análisis profundos sobre el impacto de colisiones de fauna aérea con las aspas. La SMA detectó que, pese a los hallazgos, la empresa no evaluó medidas correctivas ni analizó las causas de estos eventos.
- Excedencias de ruido: Se constató técnicamente el incumplimiento de la norma de emisión de ruidos en horario nocturno, validando las quejas de los receptores denunciantes.
«Hemos constatado distintos incumplimientos que podrían afectar componentes clave como avifauna y reptiles, además de generar impactos en la salud de las personas», subrayó Hugo Ramírez, jefe (s) de la Oficina Regional de la SMA en Biobío.
En manos de la justicia ambiental
El proceso se encuentra en una etapa definitoria. Tras la notificación realizada el pasado 17 de diciembre, el titular del proyecto, Campo Lindo SpA, debió activar sus mecanismos de defensa:
- Programa de Cumplimiento: Una oportunidad para que la empresa proponga un plan de inversiones y mejoras para subsanar las faltas.
- Descargos: El derecho de la compañía a presentar su versión y evidencias ante las imputaciones.
Ambos trámites se encuentran actualmente en revisión. De no ser satisfactorios, la empresa arriesga multas millonarias e incluso la revocación de sus permisos, sentando un precedente sobre cómo la transición energética en el Biobío debe, obligatoriamente, ser respetuosa con su entorno humano y biológico.
SOJ





