
La inscripción oficial de la expresidenta ante Naciones Unidas ha encendido los ánimos en la transición. Mientras el Gobierno saliente defiende la postulación como un deber de Estado, el sector de José Antonio Kast la califica como un «amarre», reflejando una profunda división que ya se traslada a la opinión pública.
Lo que debería ser un trámite de política exterior se ha transformado en el principal punto de fricción de la transición presidencial chilena. El Gobierno de Gabriel Boric formalizó la candidatura de Michelle Bachelet para la Secretaría General de la ONU, una jugada que el equipo del Presidente electo, José Antonio Kast, ha recibido con total frialdad y una abierta resistencia.
«Amarre» vs. «Pequeñez»: El choque de La Moneda
La tensión subió de tono tras las declaraciones de Arturo Squella, presidente del Partido Republicano, quien tildó la postulación como el «amarre más grande» de la actual administración. La respuesta del Presidente Boric no se hizo esperar, calificando la postura de la derecha como una «pequeñez tremenda» frente a una figura de talla internacional.
En el centro de la polémica, las estrategias se dividen:
- La Moneda: La ministra Camila Vallejo defendió que gobernar implica atender desafíos internacionales que impactan al país, más allá de las contingencias domésticas.
- El equipo de Kast: Desde Europa, el Presidente electo evitó el respaldo directo, sugiriendo que la prioridad gubernamental debería estar en las víctimas de desastres naturales recientes y no en nombramientos externos. «Hay que tener respeto por las víctimas… ellos esperan una respuesta clara», sentenció Kast.
El país dividido: Lo que dicen las encuestas
La disputa no solo ocurre en los pasillos de palacio; la ciudadanía también muestra una fractura evidente. Según la última encuesta Black & White, el camino de Bachelet a la ONU no goza de un consenso popular:
| Pregunta de Opinión | Resultado |
| ¿Respalda la candidatura de Bachelet a la ONU? | 56% NO / 44% SÍ |
| ¿Debería José Antonio Kast apoyar esta postulación? | 51% NO / 49% SÍ |

El «virtual empate» respecto a si Kast debe o no apoyar a su histórica adversaria política revela un dilema estratégico. Para Paola Assael, de Black & White, el 49% que pide el apoyo de Kast valora la unidad nacional y la continuidad de las relaciones diplomáticas por sobre las diferencias ideológicas.
El factor demográfico
El rechazo a la candidatura de la expresidenta presenta un sesgo claro: aumenta significativamente a mayor edad de los encuestados. Asimismo, el sector que pide a Kast mantener su negativa se concentra mayoritariamente en hombres del segmento socioeconómico C3.
A medida que se acerca el cambio de mando, la postulación de Bachelet se perfila como la primera gran prueba de fuego para la política exterior de la nueva administración, obligando a Kast a decidir entre la lealtad a su base electoral o la adopción de una postura de «Estado» en el escenario global.
SOJ





