Emergencia en el Biobío: Sistema frontal con isoterma alta amenaza a cientos de familias damnificadas por incendios forestales

La llegada de lluvias intensas y una isoterma cero inusualmente elevada pone en jaque a quienes perdieron sus viviendas en los recientes siniestros. Autoridades advierten riesgo crítico de aluviones y crecidas en zonas de montaña.

La Región del Biobío enfrenta una de las contingencias más complejas de la temporada. A la tragedia de los incendios forestales que consumieron cientos de hogares, ahora se suma una amenaza climática inminente: un sistema frontal en verano que, según los pronósticos, descargará lluvias líquidas en zonas de alta cordillera, aumentando el riesgo para las familias que hoy habitan en condiciones de extrema vulnerabilidad.

El peligro de la lluvia donde debería nevar

El fenómeno, que se intensificará entre la tarde de este lunes y la madrugada del jueves 5 de febrero, está marcado por una isoterma cero grados inusualmente alta. Según explica la meteoróloga de Meteored, Viviana Urbina, esto significa que la precipitación caerá en forma de lluvia incluso en las cumbres más altas, en lugar de nieve.

«Este factor incrementa el riesgo de deslizamientos de tierra y crecidas repentinas de ríos, especialmente en regiones como el Biobío», advierte la especialista. Para los sectores cordilleranos, el Centro Europeo de Pronóstico de Mediano Plazo (ECMWF) estima acumulados de entre 50 y 80 milímetros de agua líquida sobre suelos que, tras los incendios, han perdido su capa vegetal y presentan una inestabilidad crítica.

Una carrera contra el tiempo para los damnificados

La mayor preocupación de las autoridades y organismos de socorro radica en los cientos de personas damnificadas cuyos hogares fueron reducidos a cenizas. Sin la protección de viviendas definitivas y con terrenos erosionados por el fuego, estas familias quedan expuestas a:

  • Remociones en masa: Senapred ha activado una alerta preventiva por la probabilidad moderada de aluviones en el litoral y la cordillera de la costa.
  • Inundaciones: La lluvia en altura bajará con fuerza hacia los valles, aumentando el caudal de ríos y esteros de forma sorpresiva.
  • Vientos de alta intensidad: Se esperan ráfagas de hasta 85 km/h en cordillera y vientos significativos en costa y valle, lo que complica la estabilidad de refugios temporales.

Despliegue de alerta y prevención

El frente no solo golpeará al Biobío; su influencia se extenderá desde La Araucanía hasta la Región de Valparaíso, con probabilidad de tormentas eléctricas en la zona central hacia el miércoles debido a la actividad convectiva desde Argentina.

Sin embargo, el foco de la emergencia permanece en las zonas de catástrofe por incendios. Las autoridades reiteran el llamado a la evacuación preventiva en áreas de riesgo y a la máxima precaución. En un escenario donde el suelo está herido por el fuego, la lluvia en altura no es un alivio, sino un desafío que pone a prueba, una vez más, la resiliencia de las comunidades más afectadas del Biobío.

SOJ