Mientras el diseño del próximo gabinete se mantiene bajo estricto hermetismo, el mapa de las delegaciones presidenciales comienza a dibujar sus primeras sombras. En el norte y el centro-sur del país, los nombres ya circulan en los pasillos de poder, revelando las estrategias de equilibrio que marcarán el inicio de la gestión.
Biobío: Un perfil técnico para evitar el «fuego cruzado»
En la Región del Biobío, el nombre del abogado Julio Anativia suena con una lógica clara: estabilidad y convivencia. Con un currículum que incluye la dirección de Conadi y la gobernación de Concepción, Anativia cuenta con el respaldo del gobernador Sergio Giacaman y el alcalde Héctor Muñoz. Su eventual designación no es azarosa; se lee como un movimiento táctico para instalar a una figura con peso propio, pero que no opaque el protagonismo de las autoridades tanto regional como comunal.
Antofagasta: El bastión Republicano bajo la lupa presidencial
El norte es la zona donde la tensión es más evidente. Aunque el nombre del excarabinero Francisco Franzani circuló con fuerza, su actual vínculo con Codelco enfriaría su llegada. En este escenario, la baraja es amplia: desde la diputada Yovana Ahumada hasta exintendentes como Pablo Toloza y Marco Antonio Díaz.
Sin embargo, el factor clave es la militancia. Todo apunta a que la región será entregada al Partido Republicano. Oscar Retamal, timonel regional de la colectividad, confirmó que el propio Presidente electo ha tomado las riendas de esta decisión:
«El norte es una prioridad estratégica; el Presidente está analizando los nombres personalmente en su mesa de trabajo», aseguró Retamal, subrayando que la decisión final será un gesto directo de La Moneda.
Valparaíso y Santiago: Los pesos pesados
En la zona central, el juego de nombres apunta a figuras de vasta experiencia territorial:
- Valparaíso: El exconsejero Manuel Millones se perfila como la carta principal, apostando por su conocimiento transversal de la región.
- Región Metropolitana: Tras su salida de la alcaldía de Puente Alto, Germán Codina (RN) ha dejado la puerta abierta. Su perfil de «gestor de terreno» lo posiciona como el candidato natural para una delegación que requiere, ante todo, control de crisis en la capital.
SOJ





