Tras una intensa sesión del Cogrid, el director regional de Conaf, Esteban Krause, destacó los avances en el combate, aunque advirtió sobre la «complejidad importante» de seis focos activos y la magnitud de un despliegue humano que supera las 3.000 personas.
La Región del Biobío vive horas determinantes en su lucha contra el fuego. El balance entregado este lunes por la Corporación Nacional Forestal (Conaf) revela una dualidad propia de las emergencias de gran escala: mientras la coordinación ha logrado controlar 15 siniestros en las últimas 24 horas, la batalla persiste en seis puntos críticos donde las llamas se resisten a ceder.
La geografía del combate
El director regional de Conaf, Esteban Krause, fue claro al señalar que los focos que permanecen en fase de combate activo no son azarosos. Se trata de incendios de «alta complejidad» que golpean sectores sensibles como Puente 7, Rancho Chico y, especialmente, el Parque Nacional Nonguén, el pulmón verde del Gran Concepción cuya preservación es prioritaria.
«Estamos haciendo un buen trabajo de combate que nos está dando resultados, gracias a que la temperatura y la humedad nos han dado un respiro, sumado al apoyo crucial de equipos que han llegado de otras zonas», afirmó Krause tras participar en el Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid).
El gigante de 30 kilómetros: El factor «Trinitarias»
Uno de los puntos que mayor atención ha captado es el incendio bautizado como «Trinitarias», un fenómeno que Krause describió para ilustrar la ferocidad de la emergencia: una columna de fuego que dibujó una cicatriz de 30 kilómetros de largo, naciendo en Concepción y extendiéndose hasta Tomé, pasando por Penco.
Respecto a las causas, la autoridad fue enfática en descartar teorías simplistas que circulaban inicialmente. Ante la hipótesis de una cocina a leña en mal estado, Krause aclaró que la magnitud y velocidad del fuego sugieren otro escenario bajo investigación de la Fiscalía: «Esto no es que haya saltado una pavesa y llegara a Tomé», sentenció, descartando el origen accidental doméstico en ese sector específico.
Un ejército contra el fuego
La magnitud de la respuesta ha obligado a un despliegue sin precedentes en la región. Según las estimaciones de Conaf, la cifra de personas en la línea de fuego es histórica.
«Me quedaría corto si dijera que son unas 3.000 personas», señaló Krause, refiriéndose a un esfuerzo conjunto que une a:
- Brigadistas de Conaf y empresas forestales.
- Voluntarios de Bomberos y personal municipal.
- Efectivos del Ejército y las Fuerzas Armadas.
Este frente unido busca consolidar el control antes de que las proyecciones climáticas vuelvan a elevar las temperaturas, un factor que podría reactivar los focos que hoy, con esfuerzo humano y técnico, se intentan contener.
Resumen del Balance Regional:
- Incendios Controlados: 15
- Incendios en Combate: 6 (Incluye Parque Nacional Nonguén y Puente 7).
- Superficie Crítica: Incendio «Trinitarias» con extensión de 30 km.
- Fuerza de Tarea: +3.000 efectivos en terreno.
SOJ





