Frente a la magnitud de los incendios que azotan a Ñuble, Biobío y La Araucanía, la red de salud privada ha pasado a la ofensiva. Bajo la coordinación de la División de Emergencias Sanitarias del Ministerio de Salud (Minsal), las principales clínicas del país han activado planes de contingencia para transformar su infraestructura en un soporte vital del sistema público, asegurando que ningún paciente quede sin atención en el momento más crítico.
Andes Salud y la atención en la «Zona Cero»
Con una presencia estratégica en el Biobío, Andes Salud ha liderado operativos médicos de avanzada en localidades devastadas como Lirquén y Punta de Parra. Sus equipos realizan diariamente limpiezas oculares y curaciones generales a damnificados y brigadistas en el mismo terreno.
- Alianza con Fonasa: La institución confirmó que se encuentra en la etapa final para la firma de un convenio con Fonasa, lo que permitirá que pacientes del sector público sean derivados directamente a sus clínicas y centros médicos para descongestionar los hospitales estatales.
Alta complejidad y especialistas en camino
La respuesta privada no solo es territorial, sino también técnica y de alta especialización:
- Clínica Indisa (Referente en Quemados): Ha enfocado sus esfuerzos iniciales en el envío de fármacos e insumos críticos a los centros municipales de Penco y Concepción. Además, mantiene en alerta su Unidad de Paciente Gran Quemado, un centro de referencia nacional listo para recibir los traslados de mayor gravedad que superen la capacidad local.
- UC Christus: En una alianza académica con la Facultad de Medicina de la Universidad Católica, trabaja junto a Senapred para identificar las carencias específicas de especialistas en terreno. El objetivo es desplegar brigadas de clínicos expertos en las áreas de mayor demanda en las próximas horas.
- ACHS y el cuidado emocional: La Asociación Chilena de Seguridad ha extendido sus horarios en Temuco, Los Ángeles y Concepción. Su foco principal es la salud mental a través de unidades de intervención en crisis, replicando el exitoso modelo Safed utilizado en los megaincendios de Valparaíso.
Andes Salud en Lirquén y Punta de Parra está en terreno: Sus equipos realizan diariamente limpiezas oculares y curaciones generales a damnificados y brigadistas en el mismo terreno.
Balance de una red bajo presión
Hasta el último reporte oficial del Minsal, la red asistencial ha procesado 270 atenciones de urgencia directamente vinculadas a la catástrofe. De estos casos, cinco pacientes permanecen hospitalizados con quemaduras de extrema gravedad, siendo candidatos prioritarios para la red de derivación público-privada.
«Hemos comenzado el despliegue de apoyos de manera ordenada. La integración con la Cruz Roja, la OPS y las clínicas privadas es vital para garantizar que la ayuda técnica llegue donde hoy más se necesita», señalaron desde la autoridad sanitaria.
En una emergencia donde cada minuto cuenta, la articulación entre entidades como Desafío Levantemos Chile, el Colegio Médico y los prestadores privados demuestra que, ante el avance de las llamas, la salud en Chile opera como un solo cuerpo.
SOJ





