En una jornada marcada por el luto y la urgencia, el Presidente electo, José Antonio Kast, fijó su postura frente a la emergencia que golpea al centro-sur del país. Tras liderar una reunión estratégica con su equipo en la «Moneda chica», el futuro Mandatario se dirigió al Palacio de La Moneda para sostener un encuentro clave con el Presidente Gabriel Boric, buscando dar señales de continuidad y eficacia ante la crisis.
Un llamado a la solidaridad y la prevención
Con un tono reflexivo, Kast reconoció el impacto de los siniestros: «Hoy es un día triste. Hemos tenido un fin de semana de tragedia». Si bien planteó que en futuras gestiones se debe avanzar con mayor fuerza en la prevención, admitió la complejidad del escenario actual: «Claramente la naturaleza no es controlable».
El Presidente electo se mostró particularmente conmovido por el despliegue de las autoridades locales, destacando la figura del alcalde de Penco, Rodrigo Vera, cuya emoción ante las cámaras personificó el dolor de la zona. «Esa emoción nos tiene que convencer a todos. Le hago un llamado a todos los chilenos a ser solidarios», enfatizó.
Los pilares de la reconstrucción
Para Kast, el éxito de la recuperación dependerá de la celeridad y el trabajo técnico previo, poniendo el foco en carteras estratégicas:
- Vivienda y Bienes Nacionales: Para la regularización y levantamiento de hogares.
- Obras Públicas: Para la recuperación de infraestructura crítica.
- Eficacia estatal: «La reconstrucción tiene que ser muy rápida y eficaz, y eso requiere un trabajo previo», advirtió, señalando que el país debe ser capaz de atender esta crisis sin descuidar el resto de las necesidades nacionales.
Mirada hacia adelante
Consultado sobre la gestión del actual Gobierno ante la emergencia, el Mandatario electo optó por un tono conciliador, priorizando la unidad por sobre la crítica política. «Siempre señalamos que había que mirar hacia adelante. Lo importante es que el Presidente va a la zona, recoge inquietudes y esperamos que haya reaccionado rápidamente», declaró antes de ingresar a la sede de Gobierno.
La reunión entre Boric y Kast simboliza un acuerdo de Estado que busca garantizar que, más allá del cambio de mando, el apoyo a los damnificados de Biobío y Ñuble no sufra interrupciones.
SOJ





