El proceso judicial contra el exsubsecretario Manuel Monsalve entra en su fase de definiciones más críticas. Este próximo martes, el tribunal se convertirá en el escenario de una batalla procesal decisiva: mientras el Ministerio Público busca avanzar hacia el juicio oral, la defensa se juega su última carta para frenar el cronómetro y forzar la reapertura de la investigación.
El pulso por la reapertura
La audiencia, que en estricto rigor fue citada para la preparación del juicio oral, podría dar un vuelco inesperado. El abogado defensor, Víctor Providel, presentará una solicitud formal para reabrir la etapa indagatoria, argumentando la necesidad de nuevas diligencias. Si el juez accede a esta petición, el camino hacia el veredicto quedará suspendido indefinidamente; de lo contrario, se dará inicio a la antesala del juicio definitivo.
El peso de la acusación: Hasta 17 años de cárcel
La investigación, que comenzó tras la denuncia presentada el 14 de octubre de 2024, ya tiene una estructura de cargos demoledora. El fiscal regional Xavier Armendáriz formalizó la acusación el pasado 26 de diciembre, apuntando a los delitos de violación y abuso sexual ocurridos en el Hotel Panamericano.
Las pretensiones de castigo son contundentes:
- Fiscalía: Solicita una pena total de 14 años de prisión (10 años por violación y 4 por abuso sexual).
- Querella: La abogada María Elena Santibánez, representante de la víctima, ha elevado la apuesta solicitando 17 años de cárcel, argumentando la profunda «extensión del mal causado» hacia la afectada.
Un año de sombras
A más de un año de los hechos que sacudieron la escena política nacional, el destino de Monsalve pende de un hilo procesal. Lo que ocurra el próximo martes determinará si la justicia está lista para dictar sentencia por lo sucedido en aquel hotel del centro de Santiago o si la defensa logrará abrir una nueva ventana de tiempo en una investigación que ya se extiende por más de 15 meses.
SOJ





