La noche de este domingo, la Democracia Cristiana (DC) recibió un remezón que marca un punto de inflexión en su historia reciente. Francisco Huenchumilla, el veterano senador y figura clave del partido, oficializó su renuncia a la presidencia de la colectividad a través de una carta cargada de autocrítica y advertencias sobre el futuro de la democracia en Chile.
A sus casi 82 años, y recién reelecto con una sólida votación en La Araucanía, Huenchumilla optó por dar un paso al costado para forzar el «recambio generacional» que, a su juicio, el partido ya no puede seguir postergando.
El llamado al relevo generacional
En su misiva, el legislador fue tajante al señalar que la DC requiere modernizarse desde sus cimientos. «Es la hora de un cambio profundo, de un golpe de timón», sentenció, haciendo un llamado directo a la bancada de ocho diputados para que asuman el protagonismo. Según Huenchumilla, la política del futuro se jugará en las decisiones parlamentarias, mientras que la estructura del partido debe volver a los territorios para recuperar la influencia social que ostentó en sus años de gloria.
Un nuevo mapa político tras el triunfo de Kast
La renuncia no es solo un asunto administrativo; es una respuesta al nuevo orden político nacional. Huenchumilla sostiene que la derrota de Jeannette Jara frente a José Antonio Kast obliga a la DC a redefinir dos frentes críticos:
- Su relación con el resto de la centroizquierda.
- Los términos de su rol como oposición ante el gobierno de derecha que asumirá en marzo.
Una advertencia sobre el orden mundial
Más allá de las fronteras partidarias, el senador expresó una profunda preocupación por el contexto global. Advirtió que la democracia está en entredicho frente a un escenario donde la fuerza ha desplazado al derecho y al multilateralismo. «Vienen otros tiempos y otros desafíos», subrayó, planteando que es deber de la DC preguntarse cómo sobrevivir y aportar en un mundo que parece alejarse de los consensos nacidos tras la Segunda Guerra Mundial.
Un retiro de la primera línea, pero no del Senado
A pesar de abandonar la mesa directiva, Francisco Huenchumilla seguirá siendo un actor ineludible en el tablero político. Con un capital de 56.194 votos obtenidos en noviembre, el abogado se mantendrá en el Senado por los próximos ocho años, desde donde vigilará que el recambio que hoy exige se convierta en una realidad.
SOJ





