Esta semana, el precio del diésel registró una caída de $18,9 por litro. Detrás de este número no hay azar, sino una ingeniería de precios que Chile ha perfeccionado: el MEPCO (Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles). Sin embargo, al observar el sistema de tarifas de las autopistas urbanas (TAG), nos encontramos con una distorsión económica que parece premiar la ineficiencia a costa del bolsillo del usuario.
El modelo racional: El éxito del MEPCO
Para entender el alivio en el diésel, debemos desglosar los tres pilares que movieron la aguja esta semana:
- Precios Internacionales (53% del impacto): El refinado Diesel ULS Gulf Coast cayó de 2,176 a 2,042 USD/gal (aprox. -6,2%).
- Tipo de Cambio (26% del impacto): Una leve apreciación del peso chileno restó otros $5 al litro.
- El Factor MEPCO (20% del impacto): Aquí radica la «inteligencia» del sistema. El mecanismo suaviza las fluctuaciones para evitar saltos violentos, protegiendo la estabilidad del consumidor final.
En el mercado de los combustibles, el modelo es racional: si los costos bajan, el precio cede; si suben, el Estado amortigua el golpe. Hay una lógica de protección y equilibrio.
El modelo irracional: El TAG y el «Subsidio a la Congestión»
En contraste, el sistema de peajes urbanos (TAG) opera en un vacío de protección al consumidor. Actualmente, los contratos solo contemplan bandas de precios por horario, sentido y tramo. La calidad del servicio es una variable inexistente.
Hoy vivimos una anomalía económica:
- Si usted circula en «hora punta», paga la tarifa más alta del día.
- Si en ese momento la autopista colapsa y usted queda atrapado en un taco, sigue pagando el valor máximo.
Desde un punto de vista técnico, el usuario está pagando por una fluidez que no recibe. Es, en la práctica, un subsidio a la ineficiencia operativa de la concesionaria, financiado directamente por el conductor.
Hacia un «MEPCO Vial»: Pagar por lo que se recibe
¿Por qué no aplicar la lógica del combustible a las carreteras? Un modelo económicamente racional debería establecer una Banda de Precios Variable según el Flujo:
- Trayecto Expedito: Pago del 100% de la tarifa contratada.
- Congestión Crítica: Activación de una banda inferior de precios. Si la velocidad promedio cae por debajo de un umbral, el valor del TAG debería disminuir proporcionalmente.
Es contradictorio que, mientras el Estado diseña mecanismos sofisticados para proteger al ciudadano de la volatilidad del petróleo, permita que los contratos de concesiones castiguen al usuario doblemente: con pérdida de tiempo y con tarifas de lujo por un servicio degradado. En los combustibles, el modelo es estupendo; en el TAG, es simplemente una locura que urge corregir...; en el caso del TAG?… raro. Todo raro.
Luis González Delgado
Bioquímico
Editado SOJ





