Seguridad Minera en Cuestión: Contraloría revela «Punto Ciego» en el 80% de las faenas del país. 7 mil faenas sin inspección

El 18° Consolidado de Información Circularizada (CIC) de la Contraloría General arroja un diagnóstico alarmante: la cobertura de Sernageomin se desplomó a un mínimo del 14% en 2024. Mientras el norte minero padece una desproporción de recursos, más de 7 mil faenas operan en la «opacidad» total desde hace años.

Chile, el principal productor de cobre del mundo, enfrenta una crisis de supervisión en su base operativa. Un informe de la Contraloría General de la República (CGR) ha desnudado las profundas falencias del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) entre 2022 y 2024. Los datos son elocuentes: el organismo no solo tiene una cobertura deficiente, sino que su capacidad de control está en una trayectoria decreciente, dejando a la deriva los estándares de seguridad y sostenibilidad de miles de instalaciones.


Radiografía de la Fiscalización: Un Sistema en Retroceso

IndicadorDato 2022Dato 2024Tendencia
Cobertura Nacional25%14%Caída Crítica.
Faenas sin control (+2 años)7.150Riesgo Persistente.
Dotación de Inspectores105Insuficiencia Operativa.
Zonas Críticas (Atacama/Arica)13% – 14%Desprotección en el Norte.

1. La «Zona Roja» de la minería: Descuido en el Norte

Existe una paradoja territorial en la asignación de recursos. Mientras regiones con baja actividad minera como Magallanes o el Maule logran fiscalizar casi la mitad de sus instalaciones, el corazón minero del país está desatendido:

  • Atacama, una de las zonas con mayor densidad de faenas, apenas alcanza un 13% de fiscalización.
  • Coquimbo y Valparaíso presentan cifras similares, dejando a la pequeña y mediana minería operando fuera de los radares del Estado.

2. El peligro del «Silencio Fiscalizador»

El informe identifica una cifra negra que compromete la seguridad laboral: 7.150 faenas mineras no han visto un inspector en más de dos años. Este abandono implica que miles de operaciones —en diversas etapas de producción— funcionan sin verificación de protocolos de seguridad, estabilidad de tranques o cumplimiento de estándares ambientales. Según la Contraloría, este escenario no solo es una deficiencia administrativa, sino una amenaza directa a la vida de los trabajadores y al entorno.

3. Crisis de Gestión: La desigualdad en la carga laboral

El problema no es solo la falta de personal, sino la ineficiente distribución de los 105 fiscalizadores existentes. La CGR detectó brechas de rendimiento inexplicables:

  • Cargas laborales extremas: Algunos funcionarios realizaron más de 2.000 inspecciones en tres años, concentrados mayoritariamente en el norte bajo alta presión.
  • Subutilización: Otros inspectores no alcanzaron los 100 controles en el mismo periodo.Esta «desigualdad territorial» sugiere que el Sernageomin no ha logrado adaptar su dotación de personal a la realidad productiva de las regiones mineras de alta complejidad.

Análisis: El costo de la debilidad institucional

Aunque la Contraloría reconoce que las restricciones presupuestarias influyen en la operatividad, el informe es un llamado de atención sobre la priorización estratégica. Chile no puede sostener una imagen de minería de clase mundial si el 80% de sus faenas operan bajo un esquema de «autocontrol» no verificado. La caída de la cobertura del 25% al 14% en solo dos años es una señal de que la modernización del servicio no está avanzando al ritmo de la industria.

Conclusión y Exigencias

La CGR ha instruido a Sernageomin a presentar un plan de medidas urgentes para cerrar las brechas en las 7 mil faenas «invisibles». La urgencia es clara: se requiere una redistribución inmediata de la fuerza inspectora y un fortalecimiento de la capacidad técnica. En un sector donde un error de seguridad puede costar vidas y desastres ambientales, la fiscalización no puede seguir siendo un trámite opcional o geográficamente sesgado.

SOJ