Escotillón IV: Asmar Talcahuano recibe sistemas críticos de ingeniería española para los nuevos buques multipropósito

La llegada de un cargamento especializado del Grupo Fernández Jove marca un avance clave en la fase de equipamiento de los buques Clase «Almirante Viel». El suministro incluye desde válvulas motorizadas de alta precisión hasta sistemas de sellado de grado militar, fundamentales para la seguridad de la nueva flota de la Armada de Chile.

El proyecto Escotillón IV, el programa de construcción naval más ambicioso de las últimas décadas en Chile, ha alcanzado un nuevo hito técnico. En la planta industrial de Asmar Talcahuano, se recibió el primer contenedor de equipamiento avanzado proveniente de Cantabria, España. Los sistemas, diseñados por las filiales del Grupo Fernández Jove, representan el «corazón operativo» de la gestión de fluidos y seguridad de los futuros buques multipropósito que renovarán la capacidad logística y anfibia del país.


Radiografía del Equipamiento: Tecnología de Grado Naval

Sistema SuministradoFabricante (Filial)Función Crítica en el Buque
Válvulas de Alto RendimientoSavalControl motorizado de fluidos (mariposa, bola y globo) para operación remota.
Control de SistemasFJ Fernández Jove10 armarios de automatización que centralizan el mando de válvulas.
Sellado de Seguridad MCTHawke Transit System (HTS)Protección de pasajes de cables y tuberías contra incendios, agua y presión.
Ingeniería HidráulicaGrupo FJSoporte para sistemas neumáticos y de control de potencia.

1. El desafío del Proyecto Escotillón IV

La construcción de estos buques multipropósito exige componentes que resistan las condiciones extremas del Pacífico Sur y la Antártica. Bajo esta premisa, Asmar ha seleccionado la tecnología de Saval para el control de fluidos. Estas válvulas motorizadas no son componentes genéricos; están integradas a sistemas de control remoto que permiten a la tripulación gestionar la estabilidad, el combustible y los sistemas de lastre desde el puente de mando o centros de control de máquinas, optimizando la operatividad con menos personal.

2. Seguridad Estructural: La barrera del sellado MCT

Uno de los puntos más críticos en la arquitectura naval es el tránsito de cables y tuberías entre compartimentos estancos. Los sistemas de sellado Hawke (HTS) recibidos en Talcahuano son vitales para la supervivencia de la unidad. Estos componentes aseguran que, en caso de incendio o inundación en una sección del buque, el daño no se propague a través de los conductos, manteniendo la integridad estructural y protegiendo los sistemas electrónicos sensibles de la corrosión marina.

3. Una alianza estratégica transatlántica

Para el Grupo Fernández Jove, con más de medio siglo de experiencia en el sector defensa, este envío no es solo una transacción logística, sino la consolidación de su rol como socio tecnológico de Asmar y la Armada de Chile. La capacidad de la firma española para ofrecer una solución integral —desde el diseño de la válvula hasta el software de control y el sellado de seguridad— ha sido determinante para su participación en este proyecto de soberanía industrial chilena.

Análisis: El salto cualitativo de Asmar

La recepción de estos equipos en Talcahuano evidencia que el astillero chileno está operando en los niveles más altos de complejidad de la industria naval global. Al integrar sistemas de control remoto y estándares de sellado de última generación, los buques del proyecto Escotillón IV no solo serán plataformas de transporte, sino unidades de alta tecnología capaces de operar en entornos hostiles con estándares de seguridad y automatización equivalentes a los de las marinas más modernas de la OTAN.

SOJ