En una jornada que marca un antes y un después para el Poder Judicial, la Sala del Senado aprobó la acusación constitucional contra el ahora exministro de la Corte Suprema, Diego Simpértigue. Con una votación transversal y aplastante en sus capítulos principales, la Cámara Alta decretó su destitución inmediata, sepultando una carrera judicial de décadas bajo el peso de graves infracciones éticas y conflictos de interés.
La caída del magistrado, ex ministro de la Corte de Apelaciones de Concepción y ex-presidente de la asociación de magistrados de Poder Judicial, se selló tras acreditarse su responsabilidad en dos de los tres capítulos del libelo, destacando la vulneración flagrante de los deberes de probidad, abstención e imparcialidad.
El veredicto: Una condena a la «opacidad»
El Senado actuó con una severidad pocas veces vista. El primer capítulo, vinculado a la polémica «trama bielorrusa» (causa Belaz Movitec), fue aprobado por unanimidad con 43 votos a favor, 0 en contra y 0 abstenciones. El pleno consideró probado que Simpértigue intervino en fallos vinculados a abogados con los que mantenía nexos directos (Eduardo Lagos y Mario Vargas), hoy imputados por cohecho y lavado de activos.
El tercer capítulo, que acusó al juez de realizar un crucero de 10 días por Europa con los mismos abogados litigantes, fue ratificado por 33 votos a favor, consolidando la percepción de una cercanía incompatible con la magistratura. Solo el segundo capítulo, referente al nombramiento de su hijastro como notario, fue desestimado por falta de quórum.
Argumentos de una sentencia política
El debate en la Sala estuvo marcado por discursos que apelaron a la urgencia de recuperar la confianza ciudadana en las instituciones:
- Senador David Sandoval (UDI): «La vida de un juez deja de ser privada cuando se entrelaza con intereses. No hacerlo sería enviar el mensaje de que la opacidad es compatible con la Judicatura Suprema».
- Senadora Claudia Pascual (PC): Calificó de «máxima gravedad» los hechos, tildando de inaceptables los «viajes de placer con partes litigantes».
- Senadora Carmen Gloria Aravena (IND): Enfatizó que no solo se requiere imparcialidad real, sino también una «apariencia objetiva de imparcialidad», la cual fue destruida por el actuar del ministro.
El último descargo: «No tengo grupos de poder»
Antes de conocerse el resultado, un Simpértigue visiblemente afectado apeló a la «normalidad» de sus actos y a su historia personal. «He sido juez toda mi vida y no merezco lo que me pasa. Actué de buena fe», señaló, asegurando que su caída se debía a la falta de redes económicas y políticas detrás suyo. Sin embargo, su defensa de «limpieza absoluta» fue insuficiente ante la evidencia de los vínculos con los abogados Lagos y Vargas.
Consecuencias inmediatas
Con esta resolución, Simpértigue queda removido de su cargo y queda inhabilitado para ejercer cualquier función pública por un periodo de cinco años. El fallo del Senado envía una señal inequívoca a la Corte Suprema en medio de una de las crisis de probidad más profundas en la historia del máximo tribunal del país.
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