La Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) está llevando la ciencia marina al aula secundaria a través de un proyecto de Vinculación con el Medio. Estudiantes universitarios de la asignatura de Química de Aguas (Facultad de Ciencias) se unieron a alumnos del Liceo Pencopolitano para trabajar en conjunto en la observación y comprensión del medio ambiente costero.
La iniciativa busca fomentar el interés por la ciencia y la relevancia de la monitorización marina en las nuevas generaciones.
Experiencia Internacional y Monitoreo Acuícola
Como parte de este intercambio, los estudiantes participaron en una charla dictada por el Dr. Ángel Rodríguez Santana, académico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, España.
La ponencia se centró en el “Sistema integral de monitorización de eventos marinos potencialmente nocivos para granjas acuícolas (Proyecto Sirena)”. Este proyecto español se dedica al desarrollo de herramientas para la vigilancia medioambiental de las granjas acuícolas, abarcando desde la detección de eventos masivos, como las floraciones algales, hasta la trazabilidad de la huella de la actividad acuícola en el entorno.
El Dr. Rodríguez Santana destacó la importancia de este tipo de actividades, señalando que «que los propios estudiantes desarrollen investigaciones es fundamental. Que se den cuenta de la relevancia de medir en el océano, saber cómo se mide y las conclusiones que pueden abordar, es enriquecedor”.
Ciencia Práctica: El Impacto Dulceacuícola
El proyecto práctico que une a ambos grupos de estudiantes se enfoca en evaluar el impacto de organismos de agua dulce en la química del agua de mar.
Los estudiantes universitarios y liceanos están experimentando con dos especies clave de la zona: el choro maltón y el pelillo. El experimento analiza la química del agua en fases de luz y oscuridad. Según el Dr. Rodríguez, ver cómo los organismos responden bajo distintas condiciones «los acerca a la importancia de la monitorización ambiental» y «los incentiva para ver la utilidad de la ciencia».
Gabriel Guzmán, profesor del Liceo Pencopolitano, valoró este intercambio de conocimientos, subrayando que la vinculación con la educación universitaria en el área de ciencias ambientales y acuicultura es una forma crucial de exponer a los estudiantes a «otros escenarios de aprendizajes».
El trabajo de campo y laboratorio continuará en los próximos meses. La culminación del proyecto será la exposición de sus resultados por parte de los estudiantes de la UCSC y del Liceo Pencopolitano durante la primera semana de diciembre.
SOJ





