Crimen Organizado se Dispara un 35,3% en Biobío: Ciberdelincuencia Lidera Alzas

Una segunda alerta clave provino del lanzamiento del II Indicador Nacional del Crimen Organizado, elaborado por el Centro de Estudios en Seguridad y Crimen Organizado (CESCRO) de la Universidad San Sebastián.

El estudio reveló que el Biobío concentró el 7,8% de los delitos de crimen organizado a nivel nacional entre 2022 y 2024, registrando un total de 6.637 casos solo en 2024. Esto representa un alza del 35,3% en comparación con 2022. La tasa regional alcanzó los 426,3 delitos por cada 100 mil habitantes.

El informe fue presentado por la investigadora de CESCRO, Camila Astraín, en un evento que contó con la participación del académico de la Universidad San Sebastián, ex Ministro de Interior y Defensa Jorge Burgos, la Fiscal Regional del Biobío, Marcela Cartagena, y el General (r) de Carabineros, César Bobadilla.

Las Mayores Alzas y Prevalencia

En los últimos dos años, las mayores alzas por clasificación de delitos se registraron en:

  • Ciberdelincuencia: Un aumento explosivo del +400%.
  • Corrupción: Crecimiento del +263,6%.
  • Delitos con Armas: Incremento del +72,4%.

A pesar de estas alzas, los delitos más frecuentes en el período 2022–2024 siguen siendo los asociados a Drogas (227,8 casos por cada 100 mil habitantes) y Armas (152,4 casos).

Ranking Comunal: Ciudades y Zonas Rurales Afectadas

El análisis territorial mostró que la criminalidad se expande desde los grandes centros urbanos hacia las zonas rurales:

CriterioComunas LíderesTasa Ponderada (2024)Frecuencia Ponderada (2024)
Mayor Tasa (Ajustado por Población)Mulchén (124,4), Arauco (120,9), Cabrero (117,1)
Mayor Frecuencia (Volumen Bruto)Concepción (1.550 casos), Los Ángeles (711 casos), Coronel (503 casos)

Por su parte, comunas como Contulmo (+192,7%) y Santa Bárbara (+177,9%) registraron los mayores incrementos de un año a otro (2023-2024).

«La criminalidad no solo afecta a territorios tradicionalmente expuestos, sino que se expande hacia regiones intermedias como Biobío, donde la combinación de grandes centros urbanos y comunas con menor población facilita la diversificación de las redes delictivas y refuerza la urgencia de políticas de control focalizadas», explicó Camila Astraín, investigadora del CESCRO-USS.

SOJ