Homenaje del Presidente Kast en el COP Los Álamos: El legado de los tres mártires de Cañete se funde en la memoria y la seguridad del país

En un acto marcado por el silencio solemne y el rigor institucional, el Presidente de la República, José Antonio Kast, encabezó este domingo una emotiva ceremonia en memoria de los suboficiales Carlos Cisterna, Sergio Arévalo y Misael Vidal. A dos años del brutal crimen que conmocionó al país en el sur de la provincia de Arauco, el Estado chileno se reunió en la Comisaría de Control y Orden Público (COP) “Héroes de Arauco”, en Los Álamos, para honrar una entrega que trascendió el deber.

La ceremonia contó con la plana mayor de la seguridad y la justicia nacional, incluyendo al Fiscal Nacional, Ángel Valencia; la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert; y los directores máximos de Carabineros y la PDI, Marcelo Araya y Eduardo Cerna, respectivamente.

Un homenaje blindado: Memoria que patrulla el territorio

El momento más significativo de la jornada se vivió con la lectura de la resolución que confiere los nombres patrimoniales de los tres mártires a tres vehículos blindados de la Zona Araucanía. A partir de hoy, el sacrificio de Cisterna, Arévalo y Vidal estará presente en cada patrullaje, simbolizando la protección y resiliencia de la institución.

En un gesto cargado de humanidad, las viudas de los funcionarios —Marlen Erices Tapia, Valeska Henríquez Inostroza y Fernanda Antillanca Torres— recibieron réplicas de estas unidades mecanizadas, un tributo que busca perpetuar el recuerdo de su vocación de servicio en el seno de sus familias.


Respaldo transversal y unidad institucional

La presencia de ministros como José García Ruminot (Segpres) y autoridades regionales lideradas por el delegado Julio Anativia, subrayó el carácter de «Cuestión de Estado» que representa la seguridad en la Macrozona Sur.

Asimismo, el acto convocó a representantes del Poder Legislativo, entre ellos las diputadas Francesca Muñoz, Flor Weisse y Joanna Pérez, junto al diputado Álvaro Ortiz, quienes acompañaron a los altos mandos en una instancia de recogimiento que buscó reafirmar un compromiso común: la búsqueda de justicia y la paz social.

El eco de un sacrificio

Dos años después de aquella fatídica noche en la que fueron interceptados mientras cumplían un procedimiento policial, los nombres de los tres suboficiales no solo quedan inscritos en la placa de la Comisaría de Los Álamos, sino que se consolidan como un pilar del orgullo institucional. Para el Gobierno y las policías, este homenaje no es solo un recordatorio del dolor, sino un punto de inflexión para fortalecer la protección de quienes día a día visten el uniforme en las zonas más complejas del territorio nacional.

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