Ciencia y miel: así se consolida en Los Ángeles la palinoteca (Biblioteca de la Miel) que certificará el origen de los productos apícolas

Ubicado en el Campus Los Ángeles de la Universidad de Concepción, el Laboratorio de Palinología y Ecología Vegetal alberga una de las colecciones más valiosas para la industria apícola chilena: una palinoteca de referencia para estudios de la miel. Esta «biblioteca» de polen permite a los científicos desentrañar los secretos detrás de cada tarro de miel, ofreciendo una visión única sobre su origen botánico, calidad e historia.


La ciencia del polen en un grano

Dirigida por el Dr. Mauricio Rondanelli Reyes y el ingeniero Iván Lamas Vargas, esta colección sistemática es mucho más que una simple muestra de polen. Con más de 500 ejemplares, la palinoteca del Campus Los Ángeles documenta las especies vegetales más visitadas por las abejas de la especie Apis mellifera. Las muestras provienen principalmente de las regiones del Biobío y Ñuble, pero gracias a un reciente proyecto Fondef, la colección se ha expandido para incluir vegetación melífera de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos.

Aquí se encuentran pólenes de especies emblemáticas para la producción de miel, como quillay, avellano, ulmo, tiaca y tineo, junto a una gran variedad de la flora herbácea que caracteriza a las mieles multiflorales. Cada pequeño grano de polen y espora es un mundo de información, con formas y estructuras únicas en su pared celular que permiten a los científicos identificar a qué planta pertenece.


Mieles con historia: descifrando su origen

El trabajo de los expertos en melisopalinología es minucioso. Para determinar la composición floral de una miel, deben contar cientos de granos de polen por muestra, una labor que valida estadísticamente la predominancia de las especies vegetales presentes. Este análisis, regido por la Norma Chilena Nch2981.Of2005, permite certificar si una miel es monofloral, bifloral o multifloral.

El laboratorio ya ha analizado mieles de diversas zonas como Alto Biobío, Santa Bárbara, Antuco y Yumbel, y actualmente se encuentra estudiando muestras de las regiones del sur. Además, investigan cómo el cambio climático está afectando a la alimentación de las abejas, comprendiendo la influencia de las condiciones ambientales en la disponibilidad de néctar y polen.


Un futuro de innovación y colaboración

Con más de dos décadas de trayectoria, el Laboratorio de Palinología y Ecología Vegetal se ha posicionado como un referente en la disciplina. Su director, el Dr. Rondanelli, participa activamente en la Mesa Apícola Regional del Biobío y en la Comisión Nacional Apícola del Ministerio de Agricultura, aportando su conocimiento para la observación de la Ley Apícola de Chile.

La ambición del equipo no se detiene. En los próximos tres años, buscan consolidar la palinoteca como una colección de referencia nacional. Y mirando hacia el futuro, planean un gran paso: integrar la inteligencia artificial para automatizar las certificaciones de miel, lo que permitirá atender la alta demanda de los apicultores de forma más eficiente. Será un hito que, sin duda, celebrará con broche de oro los 25 años del laboratorio.

SOJ