Sello Manos Campesina en miel, polen y Mipropolen (mix de miel, propóleo y polen), pero también en cosmética apícola, con labiales hidratantes, champú y acondicionador.
La perseverancia y el arduo trabajo tienen un sabor dulce, y Purísima Rabanal Provoste lo sabe bien. Esta usuaria del Prodesal de Curanilahue, cuya marca lleva el tierno nombre de “Mary-Pury”, ha recorrido un largo camino en el mundo de la apicultura para alcanzar un hito significativo: la acreditación del «Sello Manos Campesinas» de INDAP. Este reconocimiento no solo valida la calidad de su miel, polen y su innovador «mipropolen» (una mezcla de miel, propóleo y polen), sino también su línea de cosmética apícola, que incluye labiales hidratantes, shampoo y acondicionador.
Purísima es una de las ocho productoras del Área INDAP Arauco —que abarca Curanilahue, Lebu y Arauco— en recibir esta vital certificación. Este sello no es menor; garantiza que sus productos cumplen con estrictos estándares de calidad, inocuidad y, fundamentalmente, que provienen del campo chileno, de manos campesinas que cultivan la tierra y sus frutos con dedicación.
Desde el tranquilo sector de Trongol Bajo, Purísima trabaja codo a codo con su hermana María Rabanal, a quien describe como su «brazo derecho». Juntas, impulsan este emprendimiento que florece gracias al apoyo del programa Prodesal, una alianza estratégica entre INDAP y la Municipalidad local.
Un Reconocimiento al Valor del Campo
Cristian Rojas, coordinador del Prodesal de Curanilahue, destacó con orgullo que el «Sello Manos Campesinas» viene a «revalorizar el trabajo que por años realiza la señora Purísima junto a su hermana María». Además de su labor apícola, las hermanas Rabanal también deleitan con mermeladas de frutos silvestres, productos que ofrecen con éxito en la Feria Campesina de la comuna.
Felipe Gutiérrez, jefe del Área INDAP Arauco, enfatizó la importancia de este logro. «Estandarizar y generar procesos de certificación en nuestras usuarias y usuarios es clave para generar procesos con valor agregado en sus unidades productivas», afirmó. Añadió que el área está «orgullosa por haber logrado un número tan importante de acreditaciones», lo que a su juicio, «demuestra el trabajo conjunto que estamos realizando en el territorio».
Por su parte, Luis Gengnagel, alcalde de Curanilahue, no escatimó elogios para las hermanas Rabanal Provoste. Resaltó su esfuerzo por conseguir una acreditación que cuenta con el respaldo técnico de la Universidad de Chile. «El Sello Manos Campesinas acredita los atributos de los productos que la señora Purísima y su hermana María están comercializando», explicó el alcalde, subrayando que este sello «revaloriza los productos campesinos que los pequeños productores generan de forma artesanal, sin impacto ambiental en nuestra tierra, lo que es muy positivo, fomentando además el desarrollo económico local de Curanilahue”.
La directora regional de INDAP, Fabiola Lara, puso en perspectiva este éxito, señalando que la Región del Biobío ostenta, hasta la fecha, la mayor cantidad de usuarios y usuarias a nivel nacional con la acreditación «Sello Manos Campesinas». «Esto refleja la calidad de los productos y la perseverancia de nuestros agricultores y agricultoras, específicamente en las comunas de Arauco, Curanilahue y Lebu», afirmó Lara, destacando una variada gama de productos certificados, desde artesanías en Ñocha y Piedra Cruz hasta miel pura, miel con sabores, cerveza artesanal, mermeladas, conservas, jugos y polvo deshidratado de maqui.
El «Sello Manos Campesinas» no es solo una etiqueta; es un puente entre el productor y el consumidor. Su misión es visibilizar los atributos únicos de los productos campesinos, destacando sus factores naturales, humanos y sociales. Además, reconoce y honra las prácticas ancestrales y los conocimientos tradicionales que se entrelazan en cada etapa de su elaboración, ofreciendo así un valor añadido que trasciende el producto en sí mismo.
SOJ





