Un hito histórico para la ciencia sudamericana acaba de materializarse en la lucha global contra la obesidad y la diabetes tipo 2. SANA, el primer fármaco desarrollado íntegramente en la región para combatir estas enfermedades, ha superado con rotundo éxito la fase inicial de sus ensayos clínicos en humanos. Los resultados no solo son «promisorios», sino que demuestran un mecanismo de acción innovador que podría redefinir los tratamientos existentes: en lugar de suprimir el apetito, SANA estimula el gasto energético del organismo.
Un Enfoque Disruptivo: Quemar Grasa Preservando Músculo
La noticia, difundida con entusiasmo por el Institut Pasteur de Montevideo, resalta el profundo impacto de este avance. «Es un hito para Uruguay y América del Sur», destacan desde la prestigiosa institución, que ha liderado esta década de investigación.
El secreto detrás de SANA radica en un mecanismo fundamentalmente distinto a los fármacos actuales. Mientras muchos tratamientos se centran en la sensación de saciedad, SANA opera provocando un aumento en la actividad de las mitocondrias de los adipocitos – las células que forman el tejido graso. Esta actividad incrementada genera termogénesis (producción de calor), que a su vez requiere energía, obtenida al quemar las grasas de los adipocitos.
Los ensayos preclínicos ya habían anticipado resultados positivos, pero la fase 1 de pruebas clínicas en humanos ha confirmado su promesa: SANA no solo demostró ser seguro y bien tolerado en los 44 participantes, sino que logró reducir significativamente el índice de masa corporal (IMC) y los niveles de azúcar en sangre. Un hallazgo crucial es que, a diferencia de otros tratamientos, SANA ha logrado preservar la masa muscular magra mientras reduce de manera efectiva la masa grasa.
De la Promesa al Futuro: Próxima Fase y Reconocimiento Global
Los resultados de esta investigación de vanguardia, que ya fueron publicados en la prestigiosa revista Nature Metabolism, abren las puertas a la siguiente etapa. A fines de este año, SANA avanzará a la segunda fase de ensayos clínicos, que incluirá a un número mayor de pacientes, entre ellos, personas diagnosticadas con diabetes tipo 2. Este es el paso previo y crucial para su posible aprobación y disponibilidad en farmacias.
SANA es el fruto del trabajo de Eolo Pharma, una startup que nació de la colaboración entre científicos del Institut Pasteur de Montevideo y de la Udelar (la universidad estatal de Uruguay), consolidando la capacidad innovadora de la academia y la investigación regional.
Carlos Escande, investigador del instituto e integrante de Eolo Pharma, explicó la trascendencia de este descubrimiento: “El resultado obtenido abre una vía terapéutica completamente nueva para la obesidad y los trastornos metabólicos, complementaria a las terapias con GLP-1, pero dirigida a la capacidad del cuerpo para quemar energía y no para suprimir el apetito”. Las terapias GLP-1, como Ozempic, ayudan a controlar el azúcar en sangre y la saciedad, un público al que también está dirigido este nuevo fármaco.
El propio equipo editorial de Nature Metabolism ha reconocido que los resultados preliminares «justifican realizar ensayos clínicos adicionales para estudiar su uso como tratamiento para la obesidad», y Uwe Shalattner, jefe del Laboratorio de Bioenergética Fundamental y Aplicada de la Universidad Grenoble Alpes (Francia), señaló que los hallazgos en roedores «podrían aplicarse con éxito a los humanos”.
SANA vs. Ozempic: Dos Caminos Hacia un Mismo Fin
La aparición de SANA inevitablemente genera comparaciones con otros medicamentos populares para el control de peso, como Ozempic. Sin embargo, la distinción es clave. Mientras Ozempic (y otros fármacos como Wegovy) imitan la sensación de saciedad en el sistema nervioso central, SANA opera por un camino metabólico diferente, centrándose en el gasto energético y la quema de grasas a nivel celular.
Este enfoque innovador no solo ofrece una nueva herramienta en el arsenal terapéutico contra la obesidad y la diabetes, sino que también subraya el potencial científico de América Latina para contribuir con soluciones de impacto global en el campo de la salud.
SOJ





