Gran triunfo Judicial para Exdueño de Andrómaco: Enel Y No el estado Deberá Asumir Costo de Conflicto Minero-Eólico por US$ 2 Mil Millones


En un giro inesperado, el expropietario de Laboratorios Andrómaco, Sergio Weinstein, se anotó una significativa victoria en el Tribunal Constitucional (TC). La decisión judicial desestimó de plano la audaz pretensión del grupo energético Enel, que buscaba endosar al Fisco de Chile la «cuenta» de US$ 2 mil millones derivada de un conflicto de intereses por un terreno en Tal Tal. Enel había alegado que el Estado debía asumir el costo por haber expropiado el predio donde la energética emplazó un parque eólico, pasando por alto los derechos mineros preexistentes.


La Batalla Legal de Minera Arbiodo: Un Conflicto de Intereses Millonario

El epicentro de esta disputa se ubica en Tal Tal, Región de Antofagasta, donde la sociedad de Weinstein, Minera Arbiodo, planeaba la extracción de yodo y nitratos. Sin embargo, sus ambiciones chocaron de frente con el Parque Eólico Tal Tal S.A. (PETSA), propiedad de Enel, operativo desde 2014 en la misma zona.

El conflicto escaló a los tribunales el pasado 4 de marzo, cuando Sergio Weinstein interpuso una acción judicial por US$ 2.000 millones contra Enel y el Servicio Nacional de Geología y Minas (Sernageomin). La base de su reclamo: ambas entidades habrían impedido a Minera Arbiodo desarrollar su actividad extractiva, a pesar de contar con todos los permisos pertinentes.

Esta reciente acción legal fue una apelación ante la Corte de Apelaciones de Santiago, buscando revertir una sentencia del 12º Juzgado Civil de Santiago del 6 de diciembre de 2023. En aquel fallo, el tribunal acogió parcialmente la demanda de indemnización de perjuicios por responsabilidad extracontractual de Minera Arbiodo, condenando a Enel y PETSA al pago de US$ 500 millones por «daño emergente», ante la imposibilidad de ejecutar el proyecto minero.

No obstante, la sentencia original «rechazó la pretensión indemnizatoria en lo relativo al lucro cesante demandado por Minera Arbiodo». Fue precisamente esta omisión de los US$ 1.500 millones restantes lo que llevó a la compañía de Weinstein a apelar la resolución, argumentando que este yacimiento es el quinto más grande de la Región de Antofagasta y, de haberse desarrollado, «podría abastecer del 10% de la producción mundial de yodo y nitratos».

Weinstein relató los intentos de su equipo por encontrar soluciones con Enel Green Power (filial de renovables de la italiana Enel, luego absorbida por Enel Chile). «Intentamos varias salidas, como que el proyecto minero se concentrara en la zona norte o que el parque eólico cambiara de lugar y para ello hicimos estudios de vientos que arrojaban que esta opción era factible». Sin embargo, estas gestiones fueron «infructuosas». «Yo, personalmente, sentí que las autoridades estaban decididas a fomentar las energías renovables por sobre la minería y actuaban en consecuencia», lamentó el empresario. Lo que más le ha indignado, añadió, es el «constante ninguneo» del que ha sido víctima. En una zona donde operan gigantes como Codelco, SQM y Antofagasta Minerals, solo a él se le ha impedido trabajar, pese a tener «todos los permisos pertinentes y la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) aprobada».


El Origen de la Disputa: De Farmacéutico a Minero

La raíz de esta compleja disputa se remonta aún más atrás. Tras vender Laboratorios Andrómaco –multiplicando su valor por siete–, Sergio Weinstein decidió embarcarse en el prometedor sector de la minería no metálica. Para ello, invirtió más de US$ 40 millones en la adquisición de propiedades mineras en el histórico Cantón Tal Tal, una vasta zona calichera que alguna vez marcó el límite septentrional de Chile antes de la Guerra del Pacífico. El yacimiento es tan antiguo que posee 37 estacas salitrales que datan de más de un siglo.

Weinstein detalló las exhaustivas prospecciones realizadas en la zona, siguiendo la Norma Canadiense NI43101 para la determinación de reservas mineras, con muestras enviadas a dos laboratorios independientes. Estos estudios, junto con la ingeniería respectiva, permitieron al banco suizo UBS estimar el valor de los recursos en US$ 500 millones.

En los años subsiguientes, el empresario obtuvo todos los permisos necesarios: los estudios de ingeniería para la planta de yodo y nitratos, los del ducto de agua de mar para alimentar la operación, la concesión marítima y, crucialmente, una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable.

A pesar de todo esto, el proyecto minero nunca pudo concretarse. A principios de la década anterior, Enel Green Power solicitó y obtuvo las autorizaciones para instalar el Parque Eólico Tal Tal en la misma área, el cual está en operaciones desde 2014. Un fallo de la Corte Suprema del 5 de septiembre de 2016 sentenció la incompatibilidad de ambas actividades, basándose en un informe pericial de la experta Sylvia Delgado, que indicaba que la explotación superficial de yodo y nitrato liberaría material particulado capaz de dañar los aerogeneradores.

La saga legal, no obstante, podría no haber terminado. La última palabra la tendrá la Corte Suprema, ante la cual este recurso puede ser recurrido en última instancia.

SOJ