Una jornada de horror ha puesto a prueba los protocolos de seguridad del Complejo Asistencial «Dr. Víctor Ríos Ruiz» de Los Ángeles. Tras el brutal femicidio ocurrido al interior de su Unidad de Tratamientos Intermedios (UTI) neurológica, donde un hombre de 80 años disparó mortalmente a su esposa —una paciente internada— para luego intentar suicidarse, el centro hospitalario ha activado una serie de medidas de emergencia y contención.
La Tragedia que Conmocionó al Recinto de Salud
La mujer, de 74 años, falleció producto de la agresión con arma de fuego. El atacante, imputado por el delito de femicidio, permanece internado en estado crítico en el mismo recinto, con la Fiscalía esperando su evolución para la formalización. Este suceso, calificado por el hospital como «de alta gravedad y sin precedentes», fue rápidamente contenido gracias a la activación de los protocolos internos de seguridad, lo que, según expresaron en un comunicado, permitió «entregar una respuesta oportuna y efectiva».
Se ha revelado que el hombre que perpetró el ataque era una visita permanente en el hospital, contando con pase autorizado y registrándose con su cédula de identidad, un detalle que añade complejidad a la seguridad de los recintos médicos.
Fortalecimiento de la Vigilancia y Restricciones de Acceso
Ante la magnitud del incidente, el hospital ha implementado medidas inmediatas y coordinadas con la Delegación Presidencial Provincial, el Servicio de Salud Biobío y Carabineros de Chile. Esto se ha traducido en un refuerzo permanente de la vigilancia al interior del centro médico, con especial énfasis en los accesos y sectores más sensibles.
Medidas Concretas
- Refuerzo permanente de la vigilancia y resguardo de usuarios, funcionarios y dependencias.
- Suspensión preventiva de las visitas al cuarto piso del Edificio Lahuen, hasta nuevo aviso.
- Relevo del personal que estuvo expuesto directamente al evento.
- Implementación de primeros auxilios psicológicos y contención emocional dirigidos a las y los funcionarios.
Una de las acciones más drásticas ha sido la suspensión preventiva de las visitas al cuarto piso del Edificio Lahuen, donde se encuentra la unidad en la que se registraron los disparos. Esta medida, vigente hasta nuevo aviso, busca no solo facilitar el proceso investigativo, sino también prevenir futuras situaciones de riesgo mientras se revisan y ajustan los procedimientos de control de ingreso.
Asimismo, la dirección del hospital informó el relevo del personal directamente expuesto al suceso, una medida de resguardo fundamental para mitigar el impacto emocional que una situación de esta índole podría generar.
Apoyo Psicológico para Quienes Estuvieron en Primera Línea
Consciente del profundo efecto psicológico que este tipo de eventos puede tener en los equipos de salud, el Complejo Asistencial ha implementado dispositivos de apoyo psicológico para los funcionarios. Se habilitó un plan de primeros auxilios psicológicos y contención emocional, dirigido específicamente al personal del turno que se encontraba en servicio durante el ataque.
«El establecimiento confirma que no se registraron funcionarios lesionados a raíz de este hecho. Sin embargo, la institución es plenamente consciente del impacto emocional y psicológico que una situación de esta naturaleza puede provocar en los equipos de trabajo», subraya el comunicado, destacando el compromiso con el bienestar de quienes cumplen una labor esencial en circunstancias extremas. Este proceso de acompañamiento se coordina con equipos especializados para atender de forma inmediata los efectos emocionales en los trabajadores del hospital.
Las medidas adoptadas por el hospital son un reflejo de la seriedad con la que se aborda este incidente, buscando restaurar la tranquilidad y garantizar la seguridad de toda su comunidad.





