A cinco años de su implementación, el Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA) de Los Ángeles enfrenta un escrutinio implacable. La comuna, declarada zona saturada en 2015 y erigida como un epicentro de la lucha contra la contaminación en el sur de Chile desde 2019, sigue lidiando con un enemigo persistente: la leña para calefacción, responsable del 96% de sus emisiones, lo que equivale a unas 3.919 toneladas anuales de material particulado fino. Este panorama crítico ha motivado la revisión del plan, que se extenderá hasta 2027. La autoridad de salud inspeccionó 3.570 viviendas; de las cuales, 229 fueron fiscalizadas de manera directa (al interior del domicilio), dando origen a nueve sumarios.
Avances Tímidos y la Cruda Realidad Climática
Desde la puesta en marcha del PDA, las cifras muestran una mejora progresiva pero limitada. Entre 2016 y 2018, la ciudad registraba hasta 25 emergencias ambientales al año. En lo que va de 2025, se han contabilizado dos episodios críticos, una reducción notable frente a los cinco del mismo período del año anterior. Sin embargo, el clima juega un papel determinante. Mientras que mayo de 2024 fue un mes de bajas temperaturas y escasa ventilación, condiciones ideales para la acumulación de contaminantes, este año el clima ha sido más benévolo, lo que podría sesgar las cifras de mejora.
El concejal Eduardo Velásquez no oculta su escepticismo: «Tengo una mirada más pesimista. Ayer, en pleno centro, el aire era irrespirable. Pedirle a las personas más vulnerables que cambien la leña por otro tipo de energía es tremendamente complejo. El avance ha sido bastante modesto». Su colega, el concejal José Bermedo, calificó de «inoficioso» el trabajo de los comités de estudio. «Está más que claro que el problema es la leña», afirmó, criticando la lentitud del proceso de revisión y recordando que el año pasado Los Ángeles registró más de 40 episodios críticos entre abril y septiembre.
Escepticismo Edilicio y la Deuda Energética
El alcalde de Los Ángeles, José Pérez Arriagada, comparte el escepticismo sobre la efectividad real del plan. «Estamos prácticamente en la misma situación de hace años. Hay días con menos viento y más contaminación visible, pero el problema de fondo sigue siendo el mismo: la gente más vulnerable sigue usando la leña que encuentra, porque la seca es más cara».
Pérez lanzó un llamado perentorio a priorizar el gasto público: «En vez de gastar tanta plata en estudios, hay que entregar recursos directos para que las personas puedan pagar electricidad o cambiar sus estufas por artefactos que no contaminen. Esa es la única forma». Además, el alcalde denunció la desigualdad energética que golpea a su territorio: «Producimos el 70% de la energía que consume el país desde la provincia del Biobío, pero pagamos algunos de los precios más altos de Chile. Eso no tiene lógica, especialmente en comunas como Alto Biobío».
Medidas en Curso y un Cronograma en Debate
El plan estatal contempla subsidios para el reacondicionamiento térmico de viviendas, programas de recambio de calefactores y regulación de calderas industriales. Durante los meses más críticos, entre abril y septiembre, se activa un sistema de pronóstico diario que decreta episodios con restricciones específicas. Pablo Pinto, seremi de Medio Ambiente del Biobío, aclaró que las restricciones buscan regular, no prohibir: «Pedimos que se utilicen calefactores certificados y leña seca, idealmente en astillas pequeñas y con el tiraje abierto. Así se mejora la combustión y se reduce la emisión de humos visibles». Una medida relevante es la prohibición de quemas agrícolas entre el 15 de abril y el 30 de septiembre, fiscalizada por el Ministerio de Agricultura y Conaf.
La revisión del PDA, iniciada el 25 de enero de 2024, según el decreto que exige actualizar el plan cada cinco años, incluye la renovación del inventario de emisiones, un análisis de impacto económico y una auditoría técnica. El anteproyecto se presentará a fines de 2025, la consulta pública se abrirá durante el primer semestre de 2026, y el nuevo plan debería ser enviado a Contraloría a fines de 2027. Este calendario es considerado excesivo por el concejal Bermedo: «Estamos hablando de gastar recursos y esperar tres años para volver a decir que el problema sigue siendo la leña. Eso es inaceptable».
Mientras tanto, la contaminación persiste, y la población más vulnerable sigue siendo la más afectada. «Hay que tener respeto por la realidad de quienes deben elegir entre pasar frío o contaminar. Si no somos capaces de solucionar eso, seguiremos respirando el mismo aire por muchos años más».
10 Comunas
En la región del Biobío, las comunas de Concepción, Coronel, Chiguayante, Hualpén, Hualqui, Lota, Penco, San Pedro de la Paz, Talcahuano, Tomé y Los Ángeles forman parte de este Plan de Descontaminación Atmosférica, el cual estuvo vigente entre el 1 de abril y el 30 de septiembre.
Entre las comunas del Concepción Metropolitano, la Autoridad Sanitaria vigiló 11.670 viviendas, 38 de ellas con fiscalización directa, proceso que finalizó con 26 sumarios.
SOJ





