Columna del abogado y ex gobernador Robert Contreras: «La política que mejora vidas»

En tiempos de desconfianza y desencanto, la política tiene sentido cuando logra cambiar positivamente la vida de las personas. No a través de grandes discursos ni promesas imposibles, sino con decisiones claras, responsables y bien enfocadas. Eso es lo que aprendí durante mi tiempo como gobernador de la Provincia de Concepción, recorriendo comunidades, escuchando directamente a los vecinos, y enfrentando los desafíos cotidianos de nuestra región.

Hoy más que nunca, necesitamos una política pública que hable con hechos. Que se haga cargo de lo urgente y lo importante, especialmente en tres ámbitos clave: seguridad, conectividad y salud.

  • La seguridad no puede seguir siendo una aspiración. Tiene que ser una realidad concreta en cada barrio. No basta con más patrullajes: se requiere inteligencia preventiva, inversión en tecnología, protección real a las víctimas y un compromiso transversal por devolverle la tranquilidad a las familias. El miedo no puede seguir marcando la vida diaria de nuestra gente.
  • En conectividad, Chile sigue siendo un país profundamente desigual. Hay comunas donde los caminos siguen sin mejoras sustanciales, donde el transporte es escaso y el acceso a internet es un privilegio. Sin conectividad física ni digital, hablar de desarrollo es un espejismo. Mejorar la infraestructura vial y el acceso a un transporte de calidad en el Biotren por ejemplo y garantizar acceso digital de calidad son medidas urgentes para que nadie quede atrás.
  • Y en salud, debemos dejar atrás las listas de espera eternas, la falta de especialistas y la sensación de abandono. La atención primaria debe ser reforzada, los diagnósticos agilizados y el sistema digitalizado para dar respuestas oportunas. La salud no puede ser un lujo. Es dignidad, y debe ser prioridad.

Estas no son ideas abstractas. Son demandas concretas que he visto y escuchado una y otra vez en terreno. Y también son propuestas realizables, si se gobierna con seriedad y con foco en las personas de una manera urgente y eficaz.

Porque al final del día, mejorar la calidad de vida no es una frase bonita: es un deber político, ético y humano. Y ese debe ser nuestro compromiso: trabajar por una política pública que transforme realidades y que vuelva a poner en el centro a quienes más lo necesitan.


Robert Contreras Reyes, abogado y exgobernador de la Provincia de Concepción