Un dramático incidente marítimo ha puesto de manifiesto los desafíos inherentes al transporte de vehículos eléctricos a gran escala. El buque de carga «Morning Midas», que zarpó de China con destino a México y transportaba aproximadamente 3.000 vehículos, incluyendo unos 800 eléctricos, sufrió un incendio que su propio sistema de extinción no pudo contener, forzando la evacuación de sus 22 tripulantes.
El siniestro se desató esta semana mientras el navío se encontraba a unas 1.200 millas de Anchorage, en el Océano Pacífico. La tripulación detectó humo en una sección del buque destinada a los vehículos eléctricos, según un comunicado emitido por Zodiac Maritime, la empresa gestora con sede en Londres.
Los esfuerzos iniciales para sofocar las llamas resultaron infructuosos. Steve Roth, jefe de relaciones con los medios de la Guardia Costera de EE. UU., informó que el sistema de CO2 del barco se agotó tras el primer intento de control, permitiendo que el fuego se reavivara y persistiera hasta la mañana de último miércoles.
La Fragilidad de los Vehículos Eléctricos ante el Fuego: Un Desafío Crónico
Este incidente se suma a una creciente lista de casos donde los vehículos eléctricos, si bien representan el futuro de la movilidad, se convierten en un grave problema de seguridad al incendiarse, generando una preocupación crónica para una industria en plena expansión.
Aunque la causa inicial del fuego en el «Morning Midas» aún no ha sido determinada, expertos en seguridad contra incendios coinciden en que la presencia de un elevado número de baterías de vehículos a bordo casi con certeza exacerbó la situación, superando la capacidad de los sistemas de extinción tradicionales.
Sean DeCrane, director de la Asociación Internacional de Bomberos, sugirió que el incidente «suena consistente con una falla en los vehículos eléctricos, especialmente el despliegue del sistema de CO2 y el reencendido». Rich Meier, de Meier Fire Investigation, con sede en Florida, explicó que los incendios de baterías son notoriamente difíciles de extinguir debido a la propagación del calor excesivo de una celda a otra. Los extintores de espuma convencionales y pequeñas cantidades de agua son ineficaces, ya que el CO2 priva de oxígeno al fuego pero no impide el sobrecalentamiento de las baterías. Meier también advirtió sobre la posibilidad de una reacción en cadena, donde el fuego se propaga de un vehículo eléctrico a otro.
El desafío de estos incendios es monumental: «La opinión general es que se necesitan 10.000 galones de agua para apagar el incendio de un solo vehículo eléctrico de iones de litio. Si multiplicas eso por la cantidad de vehículos en un barco, podrías hundir el barco antes de apagar el incendio», afirmó Meier. Adicionalmente, rociar el buque con agua de mar podría generar problemas de corrosión y cortocircuitos en otras partes de la embarcación.
Afortunadamente, los 22 tripulantes del «Morning Midas» fueron evacuados con éxito y se encuentran a salvo en un buque comercial cercano, sin reportes de heridos. Un remolcador ha sido desplegado para intentar rescatar el barco.
«Nuestras prioridades son garantizar la seguridad continua de la tripulación y proteger el medio ambiente marino», destacó Zodiac Maritime en su comunicado.
Este suceso se une a otros incendios recientes en buques portavehículos a nivel internacional. En 2022, un carguero fue abandonado en el Atlántico tras incendiarse vehículos de lujo a bordo, y en 2023, otro incidente similar dejó un fallecido y seis heridos en un buque que transportaba casi 3.000 unidades. Estos eventos subrayan la urgente necesidad de revisar y mejorar los protocolos de seguridad para el transporte marítimo de vehículos eléctricos.
SOJ





