Los recientes tornados que han impactado las regiones de Ñuble y Biobío han puesto de manifiesto la creciente amenaza de estos fenómenos en el país. Si bien Chile no es conocido por la alta frecuencia de tornados como otras latitudes, un estudio reciente y los registros históricos de la Armada revelan que varias ciudades están en riesgo.
El registro de la Armada ha documentado la ocurrencia de tornados y trombas marinas en diversas localidades a lo largo del tiempo, incluyendo Arauco, Vegas del Itata, Ancud, Villarrica, San Carlos, Puerto Montt, Puerto Varas, Toltén, Isla Mocha, San Pedro de Quillota, Theodoro Schmidt, Llico, Los Alerces (Puerto Montt), Los Ángeles y Talcahuano. Esta lista subraya la distribución geográfica de estos eventos, que no se limitan solo a las regiones más afectadas recientemente.
Un Vistazo al Pasado: Tornados con Historia Catastrófica
La memoria colectiva chilena resguarda episodios trágicos que dan cuenta del poder destructivo de estos fenómenos. Uno de los más recordados ocurrió en Concepción durante la madrugada del 27 de mayo de 1934. Una tromba marina emergió del río Biobío y se adentró en la ciudad, sembrando destrucción a su paso por el cementerio, el mercado y la Avenida Barros Borgoño, e incluso arrasando árboles y mobiliario en la Plaza de la Independencia antes de disiparse en el Valle de Nonguén. El balance fue devastador: 27 fallecidos, 2 desaparecidos y 599 heridos, según el registro de Alejandro de la Maza.
Otro evento significativo se produjo en San Carlos el 18 de mayo de 1981, cuando un tornado arrancó árboles de la Plaza de Armas, destrozó techumbres y ventanas de la estación de trenes, derribó postes de luz y causó daños estructurales en viviendas y edificios.
En 2019, hubo un tornado en Brisas del Sol, Talcahuano, en la Región del Biobío. El tornado causó daños, como la pérdida de techos de viviendas, edificios y locales comerciales. El 30 y 31 de mayo de 2019, dos tornados destructivos afectaron las ciudades de Concepción centro, Los Ángeles y Talcahuano en Brisas del Sol.

Estacionalidad y Características de los Tornados Chilenos
A diferencia de lo que ocurre en otras partes del mundo, la mayoría de los tornados y trombas marinas en Chile se registran entre mayo y agosto, coincidiendo con la actividad frontal. Esto se debe a que, en otoño, el anticiclón del Pacífico que normalmente inhibe el paso de sistemas frontales se vuelve más inestable. En invierno, por su parte, domina el tránsito de estos sistemas frontales y las bajas polares, que traen consigo lluvias, vientos del norte y una mayor actividad de precipitaciones. Particularmente, el Golfo de Arauco se identifica como una zona por donde transita la mayoría de estos sistemas frontales.
La Investigación detrás de la Amenaza
Ante la escasez de estudios específicos sobre tornados en Chile, un hito importante fue la investigación realizada a fines de mayo de 2019, tras una inusual ola de tornados en el país. El meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile, José Vicencio, y Roberto Rondanelli, investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 y académico del Departamento de Geofísica FCFM de la Universidad de Chile, publicaron un estudio titulado «The Chilean Tornado Outbreak of May 2019: Synoptic, Mesoscale, and Historical Contexts» en la revista científica de la American Meteorological Society.
Este estudio reveló que el enjambre de siete tornados de 2019 ocurrió en medio de condiciones climáticas severas, incluyendo relámpagos, lluvias intensas y granizo de gran tamaño. Los investigadores subrayaron que estas características son atípicas en las tormentas extratropicales del centro-sur de Chile, que suelen ser más estables.
Una conclusión clave del estudio es que, si bien en Estados Unidos los tornados tienden a ocurrir en verano y primavera, en Chile son predominantemente fenómenos de estación fría, asemejándose a los observados en Australia durante el otoño-invierno. Otra diferencia crucial radica en la frecuencia: mientras Chile apenas registra cerca de 50 eventos en al menos 200 años, Estados Unidos experimenta alrededor de 1.000 tornados anualmente. Afortunadamente, esto también implica que la probabilidad de que tornados chilenos alcancen intensidades catastróficas, aunque no es nula, parece ser muy baja en comparación con otras regiones del mundo.
SOJ





