La comisión mixta encargada de resolver las discrepancias entre la Cámara de Diputados y el Senado en torno al proyecto de fraccionamiento pesquero celebró una sesión esta tarde en un ambiente marcado por la tensión. El foco de la discusión fue la entrega de cifras erróneas sobre la captura industrial de merluza común, información proporcionada por el subsecretario de Pesca, Julio Salas, que ha complicado la tramitación del proyecto.
El ministro de Economía, Nicolás Grau, y el subsecretario de Pesca, Julio Salas, comparecieron ante la comisión para abordar la controversia.
Para superar el impasse, el Gobierno propuso reabrir el debate y someter nuevamente a votación el fraccionamiento de la merluza común. En la sesión anterior, se había aprobado una distribución que reducía la cuota industrial al 48% y aumentaba la asignada a los pescadores artesanales al 52%. Sin embargo, esta reapertura requería la unanimidad de los miembros de la comisión, condición que no se logró.
Al solicitar la unanimidad, el presidente de la comisión, Fidel Espinoza (PS), encontró la oposición del diputado Jorge Brito (FA). Brito argumentó que la votación original se basó en la información disponible en ese momento a través del sitio web oficial de Sernapesca, y que no consideraba justificado revertir la decisión.
Ante este desacuerdo, el senador socialista Espinoza anunció su intención de solicitar, en ejercicio de sus atribuciones, que la cuota de merluza se mantenga según lo aprobado por la comisión, y que tanto la Cámara como el Senado se pronuncien por separado sobre el resto del proyecto. La votación sobre la cuota de merluza se realizaría en una instancia posterior.
Esta propuesta generó preocupación tanto en el oficialismo como en el Gobierno, ya que se consideró que podría entorpecer aún más la tramitación del proyecto y poner en riesgo la aprobación de la cuota de merluza en la votación final en sala.
Tras esta decisión, el ministro de Economía, Nicolás Grau, instó a Espinoza a realizar un último esfuerzo por alcanzar un acuerdo sobre la materia, subrayando que la postura inicial del Gobierno era «no dividir» el proyecto. No obstante, Grau advirtió que «si la situación de la merluza fuera tal cual como está hoy, nuestra postura sería dividir la votación porque creemos que no se pueden poner en riesgo los otros temas, en particular la Sardina y Anchoveta, que tiene unanimidad esta comisión».
Finalmente, con seis votos a favor (Espinoza y la oposición) y cuatro en contra, la comisión acordó dividir el proyecto, decisión que provocó un marcado descontento entre los parlamentarios oficialistas.
El senador Daniel Núñez (PC) expresó su preocupación, afirmando que «estamos cometiendo un error de procedimiento y además estamos impidiendo generar un acuerdo. Me llama mucho la atención que en la mixta que buscamos acuerdos nos estemos precipitando».
En la misma línea, la diputada Daniella Cicardini (PS) lamentó la decisión, señalando que «yo lamento, lamento profundamente porque creo que este es un error estratégico, esto pone en riesgo algo que mayoritariamente hemos dicho en esta sesión, que hay voluntades de poder subsanar el error cometido, pero siento de que acá hay más interés de sacar réditos políticos».
Por su parte, el diputado Jorge Brito (FA) argumentó que «me parece que aquí se intenta utilizar políticamente esto para favorecer a un grupo, que espero no tenga cabida en la sala de la Cámara y del Senado. Por eso voto en contra de la solicitud de separar las pesquerías porque la merluza no es una de las 21 pesquerías, es la principal pesquería y así como la industria captura especies exclusivamente de ella, nosotros sentimos que la merluza tiene que estar en su mayoría en la fracción artesanal, pero no toda porque hay que garantizar los puestos de trabajo de las plantas de proceso y eso lo garantiza el fraccionamiento que hemos alcanzado y queremos defender a la sala de ambas cámaras».
SOJ





