En un giro inesperado, la tensión nuclear que amenazaba con estallar en el subcontinente indio parece haber cedido. El expresidente estadounidense Donald Trump anunció este sábado, desde su plataforma Truth Social, un alto al fuego «total e inmediato» entre India y Pakistán, tras una noche de intensas negociaciones mediadas por Estados Unidos.
«Tras una larga noche de conversaciones con la mediación de Estados Unidos, me complace anunciar que India y Pakistán han acordado un ALTO AL FUEGO TOTAL E INMEDIATO», declaró Trump, elogiando a ambos países por «utilizar el sentido común y la inteligencia».
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó que el acuerdo fue fruto de extensas negociaciones entre él y el vicepresidente J.D. Vance con los primeros ministros de India y Pakistán, Narendra Modi y Shehbaz Sharif, y otros altos funcionarios. «Me complace anunciar que los gobiernos de India y Pakistán han acordado un alto el fuego inmediato e iniciar conversaciones sobre una amplia gama de temas en un lugar neutral», afirmó Rubio en X, aplaudiendo la «sabiduría, prudencia y capacidad política» de los líderes de ambos países.
La noticia llega tras una escalada de violencia que había puesto al mundo en vilo. Pakistán confirmó la reapertura de su espacio aéreo, cerrado tras los contraataques lanzados contra India, luego de que este último país atacara tres de sus bases aéreas durante la noche, intensificando peligrosamente el conflicto entre los dos archienemigos nucleares.
India, por su parte, reconoció que el cese de hostilidades fue «negociado directamente» entre los dos países, sin especificar la participación estadounidense.
Estados Unidos había expresado en reiteradas ocasiones su profunda preocupación por la creciente tensión entre India y Pakistán, desencadenada el pasado 22 de abril por un atentado terrorista en la Cachemira administrada por India, que dejó 26 muertos y del cual Nueva Delhi responsabilizó a Islamabad.
La situación se agravó tras el bombardeo indio de supuestas bases terroristas en Pakistán el miércoles pasado, un ataque que, según Islamabad, cobró la vida de 31 civiles. Ante el riesgo de una guerra abierta, Trump se ofreció como mediador entre ambos países.
La escalada de violencia había dejado un saldo de al menos 98 muertos, representando la peor crisis entre los dos vecinos nucleares desde la guerra del Kargil en 1999.
La histórica disputa por la soberanía de la región de Cachemira, que se remonta a la independencia de ambos países del Imperio británico en 1947, ha sido una constante fuente de tensión y conflicto.
El alto al fuego, mediado por Estados Unidos, representa un respiro para la región y para el mundo, que observaba con temor el desarrollo de un conflicto que podría haber tenido consecuencias catastróficas. Sin embargo, la fragilidad de la paz y la necesidad de un diálogo sostenido entre India y Pakistán son evidentes. La comunidad internacional espera que este cese de hostilidades abra la puerta a una solución pacífica y duradera a la histórica disputa por Cachemira.
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