La reciente publicación del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para el primer trimestre de 2025 arrojó una tasa de desempleo del 9% en la Región del Biobío. Si bien esta cifra oficial ya representa un desafío para la economía local, al considerar la significativa presencia del empleo informal, que supera el 25% en el mismo periodo, la realidad del desempleo se torna mucho más sombría, alcanzando un nivel virtual del 35%.
Esta «cifra virtual» de cesantía surge al sumar a la población desocupada, contabilizada en la tasa oficial, a aquellos trabajadores que, si bien están ocupados, lo hacen bajo condiciones de informalidad. Este sector, caracterizado por la precariedad laboral, la falta de contratos, la ausencia de protección social y, en muchos casos, ingresos inestables, representa una vulnerabilidad económica considerable para miles de familias en la región.
La distinción entre empleo formal e informal es crucial para comprender la verdadera dimensión del desafío laboral. Mientras la tasa de desempleo tradicional mide a quienes buscan activamente trabajo y no lo encuentran, el empleo informal engloba a aquellos que, aunque generan ingresos, lo hacen al margen de las regulaciones laborales, exponiéndose a la incertidumbre y la desprotección.

Claudio Lapostol Vargas, académico universitario, empresario y el consejero más votado de la Región del Biobío, sostiene que «respecto a los que es la economía en la Región del Biobío, nosotros estamos en un momento muy delicado. Tremendamente delicado. Esas cifras que salen ahí del 9%. Claro, uno podría decir que no ha sido una cosa tremenda el desempleo que tenemos hoy respecto de los números que teníamos antes que eran que eran de un 7,3% y ese tipo de cosas. Sí, Puede ser. Pero lo más grave hoy día es el tema de la informalidad y la precariedad de los puestos de trabajo que tenemos hoy en la Región (del Biobío) y en general en el país. Nuestra Región de ser la segunda, hoy debe estar en el lugar sexto o séptimo. Nosotros éramos una región muy potente y hoy estamos muy disminuidos».
La superposición de una tasa de desempleo del 9% con un empleo informal que excede el 25% dibuja un escenario donde más de un tercio de la fuerza laboral del Biobío se enfrenta a la inestabilidad económica, ya sea por la falta de empleo o por la precariedad de sus condiciones laborales. Esta situación no solo impacta el bienestar de los trabajadores y sus familias, sino que también tiene repercusiones significativas en la actividad económica regional, limitando el consumo y el desarrollo sostenible.
Por ejemplo el experto, agrega que el cierre de la siderúrgica de Huachipato «es una situación de tipo compleja dado que independientemente que cerró CAP en la Región existe un mundo alrededor (de la cerrada empresa) que hoy ya no está trabajando y eso hace que también el estado de ánimo de la región empieza a mermar. Eso es un tema que las personas no lo comprenden, no lo entienden o no le dan la real dimensión. Aquí el tema de las inversiones tienen que ser atraídas de alguna manera y eso es lo que se está tratando de hacer a través del gobierno regional, a través de Sergio Giacamán, nuestro gobernador y los consejeros regionales (…) hoy temeos varias cosas que hace que los inversionistas que no lleguen en profundidad. Nosotros tenemos una permisología en la Región del Biobío, la más alta de Chile, de alrededor de mil 600 días. Son 4 años y medio. Para que la gente comprenda cuando uno quiere hacer un negocio o una inversión tenemos que esperar para tener efectivamente la parte de permisos. Entonces esa es una situación que hay que arreglarla».
Es fundamental que las autoridades y los actores económicos de la Región del Biobío tomen en consideración esta realidad ampliada del desempleo. Las políticas públicas y las estrategias de desarrollo deben abordar no solo la creación de empleos formales, sino también la formalización del trabajo existente, garantizando condiciones laborales dignas y protección social para todos los trabajadores de la región. Ignorar la magnitud del empleo informal implica subestimar la verdadera dimensión de la cesantía y sus efectos en el tejido social y económico del Biobío.
Claudio Lapostol es Ingeniero Civil Mecánico, MBA, Profesor de la Facultad de Economía (FEN) y Negocios de UNAB, Profesor de FEN New England College EEUU, además de Consejero Regional del Biobío, preside dos comisiones: Fomento y de Gobierno del CORE Biobío.
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