A través de una operación valorada en un rango de entre US$130 y US$150 millones, ambas compañías fusionarán activos para levantar una acería eléctrica basada en reciclaje. El proyecto será el motor de la reconversión de la histórica planta de Talcahuano y proyecta generar más de mil empleos.
La histórica planta siderúrgica de Huachipato (CSH) se prepara para escribir un nuevo capítulo, esta vez bajo el signo de la sostenibilidad. CAP S.A. y Aceros AZA firmaron un contrato de promesa para combinar sus activos siderúrgicos, una alianza estratégica que transformará por completo la matriz productiva de las instalaciones ubicadas en la Región del Biobío, orientándolas definitivamente hacia la producción de acero verde.
La operación, sujeta a la aprobación de la Fiscalía Nacional Económica (FNE), marca el fin definitivo del antiguo modelo de altos hornos y mineral de hierro que operó hasta 2024. En su lugar, se implementará el sistema de AZA: producción basada en hornos eléctricos y el reciclaje de chatarra ferrosa, enfocada en fabricar barras de refuerzo para el sector de la construcción.
La ingeniería financiera de la operación
El acuerdo contempla una transacción por un valor económico estimado para CAP de entre US$ 130 millones y US$ 150 millones (considerando el valor presente de los pagos, contratos de servicios futuros y ahorros de costos fijos).
La estructura del negocio se compone de la siguiente manera:
- Reorganización previa: Huachipato concentrará en una sociedad filial exclusiva los activos que forman parte del negocio (la acería, dos laminadores y 91 de las cerca de 450 hectáreas totales del complejo).
- Venta y Fusión: CAP venderá el 100% de esta filial a AZA. Posteriormente, ambas firmas se fusionarán bajo la estructura legal de CSH, pero operarán bajo la marca «Aceros AZA S.A.»
- La contraprestación: CAP recibirá un pago inicial de US$ 25 millones en efectivo y se quedará con el 15% de la propiedad de la compañía combinada (valorado en US$ 62,5 millones).
- Incentivo por hitos: Se estipula un pago adicional de US$ 42,5 millones, condicionado a la puesta en marcha de los laminadores existentes y a la construcción de la nueva acería eléctrica.
Impacto laboral: Más de mil puestos de trabajo para la región
El proyecto representa una inyección de dinamismo laboral para el Biobío a través de distintas etapas:
| Etapa del Proyecto | Tipo de Impacto | Puestos de Trabajo (Est.) |
| Puesta en marcha del laminador | Empleo directo e indirecto | ~240 puestos |
| Construcción de la nueva acería eléctrica | Fase de obras y montaje | ~800 trabajadores |
| Operación de la acería eléctrica | Empleos permanentes | ~300 puestos |
El «proyecto ancla» del nuevo ecosistema CAP
Para el Grupo CAP, esta alianza representa la consolidación del plan de desarrollo territorial que diseñó tras la suspensión de la siderurgia tradicional. La operación con AZA se convertirá en el «proyecto ancla» del Distrito Industrial de Huachipato.
El terreno restante del complejo portuario (cerca de 350 hectáreas) que quedó fuera de la venta seguirá en manos de CAP y sus filiales para desplegar de forma paralela otros tres distritos estratégicos:
- Distrito Logístico-Portuario: Para aprovechar la capacidad de conectividad marítima de la zona.
- Distrito de Innovación: Espacio destinado al desarrollo tecnológico y nuevos negocios.
- Distrito de Desarrollo Inmobiliario: Terrenos cuya propiedad corporativa ya se encuentra consolidada directamente por CAP.
Con este acuerdo, que levanta la reserva de las negociaciones que el directorio mantenía desde enero, Huachipato no solo asegura la continuidad de su herencia metalúrgica, sino que se posiciona a la vanguardia de la descarbonización industrial en Chile.
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