La industria pesquera del Biobío ha levantado una voz de alarma tras la reciente aprobación en el Senado del proyecto de ley que modifica el fraccionamiento de las cuotas de pesca. El gremio local anticipa un golpe severo para la región, advirtiendo sobre una reducción significativa en la disponibilidad de materia prima para el consumo humano, a pesar del aumento en la cuota global del jurel.
Según un comunicado emitido por los Pescadores Industriales del Biobío, la votación en la Cámara Alta significó una pérdida del 20% de la cuota de jurel que el sector tenía vigente hasta el año 2032. «Es un duro golpe a la industrialización del Biobío», sentenciaron desde el gremio, manifestando su profunda preocupación por el futuro de la actividad en la zona.
A pesar de este revés, la industria valoró enfáticamente el rechazo por parte del Senado a la propuesta del gobierno de subastar las licencias de pesca actualmente en uso. «Agradecemos a los senadores que acogieron los argumentos jurídicos y valoraron la importancia de la estabilidad de las reglas que protegen la actividad empresarial», expresó Macarena Cepeda, presidenta de los Pescadores Industriales del Biobío.
Desde la perspectiva del gremio, el incremento de la cuota artesanal en el caso del jurel, estimado en un 275% y valorizado en cerca de US$70 millones, no compensa la incertidumbre generada por el cambio en las reglas del juego. «Es cierto que creció la cuota global del recurso jurel, pero las empresas que además han visto debilitada su seguridad y certeza jurídica pues se ha aprobado un cambio en las reglas del juego, quedarán con una menor disponibilidad de materia prima para consumo humano», explicó Cepeda. La líder gremial anticipó que las compañías buscarán estrategias para adaptarse y proteger los miles de empleos que dependen de la industria.
Cepeda enfatizó que «por eso valoramos tanto el rechazo de las subastas de las licencias actualmente en uso. Creemos que la región del Biobío será la más golpeada a pesar de ser una de las que mayor valor agrega a las capturas».
Ahora, el proyecto de ley regresa a la Cámara de Diputados, donde los parlamentarios tendrán la potestad de ratificar la decisión del Senado, manteniendo así los cambios en el fraccionamiento y el rechazo a las subastas.
En relación con la propuesta de licitaciones impulsada por el Ejecutivo – específicamente para la cuota de jurel – el gremio industrial señaló que estas buscaban financiar el déficit en el pago de impuestos que las empresas pesqueras dejarán de percibir al perder cuota en diversos recursos fraccionados. «Consideramos que es doblemente injusto que se cambie drásticamente por una parte el fraccionamiento de la principal pesquería del Biobío, y que por otro el Estado busque solo a través de la subasta de esta pesquería financiar la totalidad del proyecto de ley. Subastas que por lo demás son un mecanismo que solo genera concentración y no son utilizadas en otros países pesqueros, sin duda un ahogo irreversible para el sector», concluyeron desde el gremio, dejando entrever un panorama complejo para la pesca industrial en la región del Biobío.
SOJ





